
Martes 5 de diciembre de 2006
En su primera referencia pública a la crisis en la salud del ex dictador, Augusto Pinochet, la Presidenta Michelle Bachelet cuestionó el debate por el tipo de honores que puede recibir en caso de fallecer y estimó que su atención sanitaria se está resolviendo por los canales adecuados.
La mandataria reiteró anoche la postura de su gobierno, que guarda silencio sobre los eventuales funerales del ex dictador, pues, comentó, "me parece de mal gusto hablar sobre funerales de personas que están vivas".
En la alusión, en el marco de su participación en la Cena Anual del Consejo Minero, respecto del estado de salud del ex comandante en jefe del Ejército dijo, además, que "entiende que este es un tema que se está resolviendo como corresponde".