
Miércoles 6 de diciembre de 2006
El vicepresidente de Corfo, Carlos Álvarez, dio cuenta de que en la entidad a su cargo hay 86 proyectos -con una inversión total de 830 millones de dólares- para explotar energías renovables no convencionales (conocidas como ERNC), que llegarían a generar hasta 600 MW. Hay 40 iniciativas con energía hidráulica, 28 con eólica, 17 con biomasa y una con geotermia.
El programa de Gobierno de Bachelet prevé que para el bicentenario 15% de nuestra generación eléctrica (unos 400 MW instalados de potencia) proceda de ERNC, que tienen un muy bajo impacto medioambiental. El costo del petróleo y la necesidad de diversificar nuestra matriz de abastecimiento hacen que estos planes tengan alta relevancia. Ya no es asunto de excéntricos o "grupos ambientalistas". Se trata de disminuir nuestra dependencia, de modo que los inversionistas locales y extranjeros mantengan -y acrecienten- su credibilidad en Chile.
La conformación de la matriz es determinante en el desarrollo económico del país. También en cómo nos relacionamos con nuestros vecinos y nos insertamos en la globalización. A mayor independencia será menos compleja la defensa de la soberanía, mayor la cohesión social y gozaremos de una democracia más inclusiva. En este sentido, por ejemplo, en un mes más deberá estar en poder de la Presidenta el proyecto de marco regulatorio del desarrollo de biocombustibles (el etanol aportaría hasta 5% del consumo total de energía).
De concretarse el portafolio de inversiones en ERNC, el impacto en las cuentas sería ampliamente beneficioso para los consumidores, alcanzando una baja de hasta 33%, según el caso.