Lanzan Publicación con el trabajo de 14 creadores nacionales
Los fanáticos de las historietas ya tienen su regalo de Navidad. El 26 de diciembre sale al mercado el libro que según el dibujante Rodrigo Salinas “es una excelente iniciativa para conocer a la gente que está haciendo comic de autor hoy”.
Tras la búsqueda de autores de cómic nacionales para una exposición en Matucana 100, a realizarse en enero próximo, surge la inquietud a cargo de los jóvenes realizadores Iván Pinto, Nicolás Pérez de Arce, Joaquín Cociña y Roberto Contador por conformar un documento que reúna a diversos representantes experimentales del cómic nacional. “Ojo de vidrio” es la primera recopilación chilena de historietas que junta trabajos de 14 creadores nacionales y algunas colaboraciones de artistas extranjeros.
Plena libertad para innovar fue el motor principal de esta iniciativa, ganadora del Fondo Nacional del Libro 2006. Personajes extraños, situaciones oníricas o relatos retorcidos. Todo se mezcla en un formato blanco y negro que se permite jugar con los límites de la estética tradicional del cómic.
“Buscamos autores que trabajaran el cómic desde una trinchera más experimental. Nos interesaba el tema de la interconexión con otras disciplinas; las artes visuales, el grafitti, la poesía, el cine. Por eso hay algunos autores que vienen de otras disciplinas, pero que tienen alguna propuesta grafica o temática que los liga al cómic”, señala Nicolás Pérez de Arce, dibujante y miembro de la organización de “Ojo de vidrio”.
Esta producción además de jugar con la originalidad que se permite la creación y la experimentación (prescindiendo de los chiches de la viñeta tradicional), busca elevar el nivel del cómic a la altura artística que por ejemplo, países de Europa, le otorgan.
“Nuestra idea con este libro es darle valor al cómic como una manifestación cultural, que puede ser tan honesta y tan profunda como la pintura, el cine, o la literatura. Este medio en el mundo ya es reconocido como tal. Grandes exposiciones en el museo Smithsonian de Washington, mucha de la producción francesa y belga (países donde el cómic hace años ya que es considerado un arte mayor) o autores como Art Spiegleman, que es el único autor de cómic que ha ganado el premio Pulitzer por su novela gráfica “Maus”, dan cuenta del fenómeno”, continúa, Pérez de Arce.
El auge y la caída del cómic
En Chile se han generado dos momentos de explosión en el cómic nacional. Durante la década de los sesenta, un número realmente sorprendente de publicaciones coparon quioscos, negocios y librerías. “Condorito”, “Pepe Antártico”, “Doctor Mortis”, “Mampato”, revistas sobre sexo como “Papaya” o al auge de autores como Hervi o Máximo Carvajal. Pero de súbito todos desaparecieron. El golpe militar fue la razón.
Durante fines de los años ochenta, producciones chilenas como “El Trauko”, “Bandido”, “Matucana”, “Acido y Asteroide” tuvieron gran éxito. Pero cuando ya corría la década de los noventa, el movimiento tuvo un derrumbe y dejaron de existir. Todas estaban enfocadas a un perfil de cómic adulto, ya sea por una propuesta estética mas compleja o por temáticas más crudas, con sexo y violencia (muy ligadas al movimiento punk) y que manejaban un enfoque mas autoral que comercial (razón que explicaría su desaparición). “Ojo de vidrio” aparece como la oportunidad que hace años se esperaba para retomar con fuerza e interés el movimiento que revolucionó los años sesenta y ochenta. Rodrigo Salinas, dibujante perteneciente al movimiento Nueva Gráfica Chilena, asegura que “este libro es una excelente instancia para conocer a la gente que está haciendo cómic de autor. Esta es la primera compilación seria de historieta contemporánea chilena. Los antologados no responden a la industria, responden a ellos mismos”.