
Viernes 29 de diciembre de 2006
Las relaciones sexuales con una mujer en estado de ebriedad serán consideradas como violación en Gran Bretaña, según una modificación del Código Penal impulsada por el gobierno de Tony Blair con la esperanza de frenar un fenómeno creciente.
Hasta ahora sólo un caso de cada 20 termina con la condena del hombre, y el hecho de que la mujer haya bebido a menudo se considera como un atenuante en tribunales.
En el futuro próximo la situación debería cambiar por completo: la mujer alcoholizada será considerada a todos los efectos incapaz de querer y comprender. Cuando una mujer denuncie una violencia sexual, la policía deberá realizar de inmediato un examen de sangre y orina. Si la tasa de alcohol resulta elevada, el hombre acusado ya no podrá defenderse con la excusa de que ella lo consentía, y será investigado de inmediato por violación.
Con la modificación del Código Penal, el ministerio del Interior apunta a desalentar lo más posible las relaciones íntimas con mujeres que hayan bebido demasiado.
Según las estadísticas disponibles, la gran mayoría de las mujeres que en el Reino Unido se dirigen a la policía por una violación cuentan haber subido la violencia tras haber bebido en abundancia.
Gracias a los exámenes de sangre y orina los expertos se dicen capaces de establecer qué bebida alcohólica consumió una mujer hasta en los tres días anteriores. Sin embargo, no todos están de acuerdo.
George McAlylay, presidente de un movimiento en defensa de los hombres, "UK Men's Movement", prevé que no funcionará: "¿Cómo se determinará cuando una mujer haya perdido el poder de autodeterminación? Se introduce también una discriminación. Un hombre que bebe sigue siendo responsable de sus acciones, una mujer no".