El 16 de enero se estrena obra basada en el único texto teatral escrito por la argentina
“La infanta difunta” se llama el montaje con el que la joven compañía La Familiateatro pretende mostrar la etapa más frustrada y perversa de la escritora, antes que se suicidara con una sobredosis de somníferos a los 36 años.
La rica obra y trágica vida de la poeta argentina Alejandra Pizarnik son, sin duda, material exquisito para el teatro. Ya en la versión 2006 del Festival Santiago a Mil, la directora Carla Achiardi la incluyó en “Post data”, un pretencioso e ingenuo montaje que la juntaba en el más allá con sus compañeras suicidas -y de oficio- Teresa Wilms Montt y Sylvia Plath. Y este año su figura regresa al mismo festival en la obra de la compañía La Familiateatro, “La infanta difunta”.
“Nos enfocamos en su última etapa creativa, la más desquiciada, donde se va hacia el absurdo y deja entrar la perversión en su obra”, cuenta el joven director Eduardo Luna, quien en conjunto con el dramaturgo Mauricio Barría y bajo el concepto de “dramaturgia en escena” que esta joven compañía trabaja, basaron el texto en varios de sus libros y sobre todo, en la única obra de teatro que la trasandina escribió: “Los perturbados entre las lilas” (1969).
MUERTE PREMATURA
El resultado son cuatro ancianos -que quieren ser niños- que se encuentran encerrados en un mismo espacio de descontento con lo que les tocó vivir, y que refleja en su escritura cómo la Pizarnik intenta hacer de su vida, literatura y literatura de su vida. Como lo explica el propio director: “Ella se desbobla en muchos personajes, por eso estos cuatro personajes a pesar de ser distintos, tienen las mismas quejas”.
Esta es la segunda vez consecutiva que La Familiateatro (colectivo que completan las actrices María Gracia Omegna, Daniela Molina, Carolina Castro, Fernanda Márquez y Carolina Segura) es invitado a estrenar una obra en el Festival Santiago a Mil. Y al igual que el año pasado cuando escenificaron “María, confesión lúcida de motivos”, basada en “María Estuardo” del dramaturgo Friedrich Schiller, el montaje no fue elegido al azar.
Con “La infanta difunta” pretenden poner en escena una reflexión acerca del fracaso de las utopías desde la perspectiva de una mujer que luchó sin éxito por comunicar su esencia, pero también desde la de ellos, como jóvenes teatristas que chocan contra la realidad del teatro. “Ella tuvo una frustración estética con el trabajo, nunca logró que su escritura fuera más allá de la palabra y a nosotros nos sucede igual, cuando vemos que no podemos trascender al espectador con una obra”, sostiene el director de 24 años, para quien este montaje representa la propia etapa frustrada de la compañía: “Cuando creíamos que podíamos cambiar el mundo y remecer a las personas. Es como una niña muerta, de ahí el título de la obra”.
“La infanta difunta” se presentará desde el 16 al 28 de enero, a las 20:30 horas, en Café del Teatro y Cultural Norte-Sur (Riquelme 226). LN