El gobierno brasileño admitió la imposibilidad técnica de cumplir la meta que se había propuesto de distribuir gratuitamente 1.000 millones de preservativos al año como parte de su campaña de combate al sida y otras enfermedades de trasmisión sexual, informó hoy la prensa.
"El número de 1.000 millones es impracticable. No tenemos ni siquiera condiciones para revisar la calidad de un lote de preservativos de esas proporciones", afirmó la coordinadora del Programa Nacional de Combate al Sida, Mariángela Simao, en declaraciones publicadas hoy por el diario O Estado de Sao Paulo.
La funcionaria del Ministerio de Salud aclaró que el control de calidad es indispensable para autorizar la distribución de los condones y que actualmente los organismos del Gobierno tan sólo tienen capacidad para inspeccionar entre 60 y 80 millones de preservativos por mes.
Pese a la ambiciosa meta anunciada el año pasado, Brasil apenas distribuyó gratuitamente 253,7 millones de preservativos en 2006, prácticamente el mismo número que en 2005 (251 millones) y por debajo de lo repartido en 2003 (259 millones), según los números oficiales citados por el diario.
"Nos gustaría distribuir 500 millones de preservativos por año. Esa cifra ya sería el ideal", aseguró Simao.
La coordinadora del Programa de Combate al Sida admitió que algunos problemas internos también dificultaron el cumplimiento de la meta y la regular distribución de los preservativos en todo el país.
"Ya enfrentamos problemas de empresas ganadoras de las licitaciones (para la venta de los preservativos) que no fueron aprobadas en los controles de calidad y hasta atrasos en las entregas", afirmó.
Añadió que el gobierno brasileño llegó a abrir en octubre de 2005 una licitación para la adquisición de 1.000 millones de condones, pero que el crédito para tal operación apenas fue aprobado por el Banco Mundial en octubre del año pasado.
Ante las dificultades para adquirir y realizar el control de calidad de los preservativos, el Gobierno aún no ha anunciado su tradicional campaña de distribución de condones durante el Carnaval, que este año comenzará el 17 de febrero próximo.
Tan sólo en el Carnaval del año pasado el Ministerio de Salud distribuyó 20 millones de condones, casi el doble que los 11 millones repartidos en el de 2005, y realizó una intensa campaña publicitaria para promover el uso de la llamada "camisinha" (preservativo en portugués).
El programa de combate al sida de Brasil es considerado modelo por la ONU y, además de la distribución de condones, prevé la entrega gratuita de las medicinas que necesitan los portadores de la enfermedad.