
Inicio » Cultura y Entretención
Sábado 20 de enero de 2007
La casa de Tomás Moro, donde vivió el Presidente Salvador Allende, fue declarada ayer Monumento Histórico por la ministra de Educación, Yasna Provoste, por orden de la Presidenta Michelle Bachelet.
Actualmente, propietaria de la casa es el Consejo Nacional de Protección a la Ancianidad (Conapran) entidad que después del golpe de Estado de 1973 ha estado vinculada a las esposas de los comandantes en jefe de la Fuerza Aérea de Chile. Hoy Conapran lo preside Teresa Barrie, esposa del actual jefe aéreo, general Osvaldo Sarabia.
Uno de los temores para la solicitud, aunque no fue el motivo principal, es la fuerte presión inmobiliaria que existe en el sector, sobre una propiedad que tiene 8 mil 600 metros cuadrados y un avalúo fiscal actualizado a agosto de 2006 de mil 256 millones 867 mil 551 pesos.
La solicitud para esta declaración la hizo al referido Consejo el nieto del asesinado general Carlos Prats, Francisco Cuadrado Prats, hijo de la actual embajadora de Chile en Atenas, Sofía Prats Cuthbert. La petición también fue firmada por el concejal de Las Condes, Hugo Unda.
"Sencillamente lo hice porque esta es una casa llena de historia, fue adquirida en 1971 para ser la casa de los Presidentes de Chile y así fue ocupada por el Presidente Salvador Allende. Fue bombardeada junto con La Moneda el 11 de septiembre de 1973, por eso es un lugar estrechamente ligado a La Moneda. Además, también lo hice por mi abuelo, el general Carlos Prats, que le quitaron todo, hasta la vida", dijo Francisco Cuadrado a La Nación.
El Diario Oficial publicó ayer el decreto exento número 2.130, fechado en Santiago, el 26 de diciembre de 2006, que declara "que el inmueble ubicado en calle Tomás Moro nº 200, de la comuna de Las Condes, en la ciudad de Santiago, fue adquirido por el Estado chileno en el año 1971 para servir de residencia de los Presidentes de Chile".
"Que, a partir del año 1971 fue la Residencia Oficial del Ex Presidente de la República Dr. Salvador Allende y su familia, hasta el 11 de septiembre de 1973 cuando fue bombardeada simultáneamente con el Palacio de La Moneda, sede del Poder Ejecutivo"
"Que, tanto en la casa original, los límites prediales, como las principales instalaciones - la casa de guardias, el Escudo de Armas de la República de la fachada principal y las dependencias destinadas al Grupo de Amigos del Presidente -, se conservan hasta la fecha".
"Que, este inmueble, por ser la residencia oficial del Presidente de la República Salvador Allende, se utilizó para múltiples encuentro y eventos que constan en registros bibliográficos, hemerográficos y filmográficos de gran valor histórico".
"Que los lugares que han sido objeto de violencia durante el Golpe de Estado de 1973 y los días posteriores, como ocurrió con la Residencia del Presidente de la República, deben recibir protección especial, dado que constituyen partes de la memoria histórica de nuestro país.
La declaración de Monumento Histórico cuenta con el apoyo de varios integrantes de la política como la diputada Isabel Allende, el presidente del PPD, Sergio Bitar, del senador Jaime Naranjo, el diputado Antonio Leal, además del historiador Alfredo Jocelyn-Holt, entre otros.
La Historia
La casa de Tomás Moro tuvo el mismo destino de otras propiedades fiscales, de partidos políticos de izquierda o de particulares, saqueadas por militares que robaron especies de valor.
Desde la residencia presidencial fueron sustraídas, por ejemplo, numerosas obras de arte, entre ellas de Miró, Guayasamín y Siqueiros, de las cuales, hasta ahora, sólo se ha recuperado una quinta parte. Varios de éstos óleos fueron a parar a casas de altos mandos de las Fuerzas Armadas. Todavía se le sigue la pista a algunas de estas obras.
Pero sus nuevos "dueños" también permitieron que la gente entrara a robar horas después del bombardeo, apropiándose de radios, ropa de cama, ponchos, y otros artículos, como lo revelan fotografías de la época.
El 9 de mayo de 1975, el ex dictador Augusto Pinochet entregó en forma gratuita el uso de esta casa a Conaprán, mediante el decreto Nº 165. Si bien la entrega fue por diez años, en 1980 otro decreto la donó a la entidad a perpetuidad.
De esta manera Conaprán podría, si así lo decide, vender la propiedad para cualquier fin, incluso para ser demolida y reemplazada por torres de departamentos u otros fines comerciales, aunque ahora que fue declarada Monumento el Estado tiene la primera prioridad para comprar, según lo establece la Ley de Monumentos Nacionales.