
Domingo 21 de enero de 2007
Agencias
La senadora demócrata y ex primera dama estadounidense, Hillary Clinton, se sumó ayer oficialmente a la carrera por la Casa Blanca al anunciar que formará un "comité exploratorio" para examinar sus posibilidades en las presidenciales de 2008.
La esposa del ex Presidente Bill Clinton hizo el anuncio a través de un comunicado publicado, por escrito y en un video, en su página web (www.hillaryclinton.com). "Estoy en la carrera. Y estoy para ganar", sentencia en el anuncio, en el que la candidata expone sus ambiciones.
La ex primera dama, una abogada de 59 años nacida en Arkansas y que cumple su segundo período como senadora por el estado de Nueva York, es la séptima candidata demócrata en optar a la nominación del partido para suceder a George W.Bush, aunque aparece como una de las favoritas.
Para quedarse con la nominación, sin embargo, tendrá que imponerse primero en las primarias que se celebran en cada estado del país y que concluyen en una convención en la que se oficializa el nombre del candidato.
"Quiero que se sumen a mí, no sólo para la campaña, sino para una conversación sobre el futuro de nuestro país, sobre los cambios valientes pero prácticos que necesitamos llevar a cabo tras seis años de fracasos de la administración Bush", dice el comunicado.
"Se trata de unas grandes elecciones con algunas grandes cuestiones sobre la mesa. ¿Cómo acabamos correctamente la guerra de Irak? ¿Cómo nos aseguramos de que todo estadounidense tiene un acceso adecuado a cuidados médicos? ¿Cómo nos aseguramos de que nuestros hijos heredan un entorno limpio y de independencia energética?", agrega el documento, esbozando los grandes temas de una campaña que se anuncia reñida y en la que podría enfrentarse a pesos pesados republicanos, como el ex alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani, o el senador John McCain.
Historial negativo
Las principales fortalezas de Clinton son los millones de dólares que tiene acumulados para su campaña y la amplia red de contactos que ha forjado junto a su marido. Pero sus posiciones políticas, a menudo demasiado liberales para la conservadora clase media estadounidense, también la han convertido en una figura cuestionada, que desata odios y pasiones en igual medida. También se le critica por no tener el mismo carisma que su marido y se le acusa de ser extremadamente calculadora y cauta.
Muchos demócratas ven con escepticismo las aspiraciones de Hillary, ya que piensan que tiene demasiado historial negativo por los escándalos que sacudieron al Gobierno de su marido. Entre el electorado aún recuerdan su fallido intento de revolucionar el sistema de salud en 1993 y la defensa que hizo de su esposo tras la relación extramatrimonial que éste sostuvo con Monica Lewinsky.
Pero sus partidarios la defienden argumentando que es una mujer inteligente, con gran experiencia, ética de trabajo y dominio de las políticas de Gobierno. Sus asesores señalan que dichas cualidades, junto a su popularidad entre las mujeres y jóvenes, fortalecen sus aspiraciones. También recuerdan que cuando se lanzó al Senado en el 2000 sufrió una lluvia de críticas y ataques, pero logró convencer a un electorado mayoritariamente conservador de que lo representaría dignamente y ganó con una mayoría arrolladora.
Firme competencia
El anuncio de Clinton se produce pocos días después de que el senador por Illinois Barack Obama remeciera el panorama político anunciando que tratará de convertirse en el primer afroamericano que alcanza la Casa Blanca, tras los frustrados intentos de Jesse Jackson (1984 y 1988) y Al Sharpton (2004).
Al igual que Hillary, Obama, apodado el "Kennedy negro", había hecho su lanzamiento a través de su sitio en Internet. "Ciertamente hace un año no me había imaginado estar en esta posición", señaló el parlamentario de 45 años y que, con poco más de dos años en el Senado, es el más inexperto entre los candidatos demócratas. "He quedado impresionado por la sed que hay en el país por un nuevo estilo de hacer política. Así que he estado pensando en cómo puedo yo aportar a la causa del cambio y del progreso que tanto necesitamos", agregó.
Obama, quien saltó a la fama con su discurso en la Convención Nacional Demócrata de 2004, es todavía un desconocido para muchos votantes. Pero su carisma, sus antecedentes únicos, su oposición firme a la guerra en Irak y el hecho de que es un rostro nuevo le han colocado entre los candidatos.
Si bien la senadora por Nueva York es la favorita en las encuestas para ganar la nominación demócrata, Obama y el ex senador John Edwards, quien postuló como vicepresidente de John Kerry en las elecciones de 2004, le siguen de cerca.
Se espera que el gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, anuncie hoy su intención de convertirse en el primer hispano que llega a la Presidencia.
Otros demócratas que también han manifestado ya sus intenciones presidenciales son el ex gobernador de Iowa Tom Vilsack, el senador Chris Dodd y el congresista Dennis Kucinich. LND