
Martes 6 de marzo de 2007
Un sensor traído desde Estados Unidos terminó por sepultar la teoría que proponía que la radiación ultravioleta hubiese sido la causante de la desaparición del luchecillo del santuario de la naturaleza Carlos Anwandter y posterior muerte y migración de los cisnes de cuello negro del río Cruces de Valdivia.
El académico del Instituto de Zoología de la Universidad Austral y especialista en organismos bentónicos, Eduardo Jaramillo, confirmó esta confirmación y precisó que la maquinaria fue proporcionada por el presidente de Biospherical Instrument Inc, John Morrow, una compañía de San Diego, California, a través de la docente del Instituto de Física, Charlotte Lovengreen.
El experto valdiviano, que lideró el equipo de 25 científicos que realizó el "Estudio sobre origen de mortalidad y disminución poblacional de aves acuáticas en el Santuario de la Naturaleza Carlos Andwanter, en la Provincia de Valdivia", encargado por la Comisión Nacional de Medio Ambiente (Conama) explicó que se trata de un sensor que se introduce en el agua hasta la profundidad deseada mientras va registrando la intensidad de la radiación ultravioleta.
Cabe recordar que una de las hipótesis descartadas en este estudio era el de la influencia de la radiación en el fenómeno ocurrido con el ecosistema.
"Esto ya lo habíamos dicho antes, no es nuevo", destacó el docente.
Jaramillo explicó que dada la presencia de la mancha color café en el humedal, la luz ultravioleta penetra menos, puesto que es interceptada por las patículass del material en suspensión que es también la causa de la coloración, especialmente en primavera y verano.
En tanto, en el río Calle Calle, donde el agua es más transparente, la radiación ultravioleta penetra más y sin embargo, hasta hoy, sigue existiendo luchecillo en abundancia.
Explicó que mientras Charlotte Lovengreen se encargó de recolectar los datos ultravioleta, junto a su equipo de investigadores continuó extrayendo muestras de agua para medir los sólidos suspendidos tanto del río Calle Calle como del humedal durante el año 2006 y el verano del 2007.
Jaramillo destacó que "dentro del humedal las muestras evidencian que la luz ultravioleta al llegar a la superficie del agua atenúa su intensidad debido a su turbidez, mientras que en el Calle Calle, la luz ultravioleta penetra más en el agua ya que está más limpio. Ahí sigue habiendo luchecillo, lo que descarta totalmente un eventual efecto de la radiación ultravioleta sobre las plantas".
La teoría de la influencia de la radiación ultravioleta fue conocida en los medios de comunicación a través del docente Carlos Ramírez, científico especializado en radiación ultravioleta, quien sostenía que los rayos ultravioletas podrían haber influido en el luchecillo y el posterior desastre del río Cruces.
Cabe recordar que las fotografías del profesor Ramírez fueron proporcionadas a un medio de comunicación local desde la oficina de Celco en Valdivia.