Los disturbios fueron la tónica en sectores como Lo Hermida, La Pincoya, Cerro Navia, Villa Francia y La Pintana, en el cierre de una jornada de convulsión que hasta las 21 horas ya había arrojado 455 detenidos a nivel nacional.
Pese al operativo de seguridad montado por Carabineros, una ola de disturbios se apoderó durante la noche de sectores periféricos de la capital, por el denominado Día del Joven Combatiente, en la conmemoración del aniversario número 22 de la muerte de los hermanos Vergara Toledo en plena dictadura militar.
Los incidentes nocturnos han sido el cierre de una jornada particularmente violenta que tuvo durante el día como foco principal de incidentes las calles del centro de la capital, donde turbas de menores de edad apedrearon buses del Transantiago, rompieron paraderos, quebraron los vidrios del centro cultural Estación Mapocho e incluso atacaron el vehículo que trasladaba a la jueza del caso MOP Gate, Gloria Ana Chevesich.
Hasta las 21 horas, el reporte oficial contabilizaba 455 detenidos a nivel nacional, 375 de los cuales fueron arrestados en los incidentes del centro de Santiago. Además, se informó de doce carabineros lesionados. Las cifras prometían incrementarse con el correr de las horas.
Al caer la noche, poblaciones como La Pincoya en el sector norte de la ciudad, La Victoria en Pedro Aguirre Cerda y Lo Hermida en Peñalolén comenzaron a registrarse barricadas.
En el sector de Cerro Navia –en calles Huelén con Mapocho-, la 45º comisaría estuvo prácticamente sitiada por manifestantes que obligaron a los efectivos a replegarse al interior del recinto policial.
En La Pintana, en tanto, una turba intentó saquear un supermercado Santa Isabel. Carabineros desbarató la acción delictual, pero en la refriega quedó un carabinero herido a bala.
En Villa Francia, epicentro de las protestas, el contingente de Fuerzas Especiales hizo frente a escaramuzas de manifestantes que contaban en su poder con armas de fuego.
Antes de los incidentes nocturnos, la autoridad ya había hecho de un llamado a los padres a mantener a los menores de edad dentro de sus casa, dado que el grueso de los manifestantes no superan los 18 años. El subsecretario del Interior, Felipe Harboe atribuyó los hechos a “grupos de niños que nada conocen del Día del Joven Combatiente”, y fue enfático en que la jornada estuvo dominada por episodios “estrictamente delictuales”.