“No podemos meterlos a todos en el mismo saco”, dijo el presidente de la Cámara, para quien el camino correcto es “emparejar la cancha hacia arriba” a través de la fiscalización, el aumento de subsidios para los colegios más pobres, y la exigencia de estándares mínimos de calidad.
El presidente de la Cámara de Diputados, Patricio Walker (DC), se desmarcó de dos de los artículos más polémicos de la nueva LOCE, al indicar que el lucro no resuelve la calidad de la educación, y manifestar que en algunos casos se justifica la selección por rendimiento.
Walter sostuvo que “el lucro no está asociado a la calidad de la educación”, sino que por el contrario “el camino va por la fiscalización”.
Asimismo, señaló que “en determinadas circunstancias, como el rendimiento, se justifica la selección de estudiantes, sin que ello signifique una “discriminación arbitraria".
“Se trata –apuntó- de una selección razonable, porque ellos están permitiendo una mayor movilidad social”.
A su juicio, “la calidad tiene que ir por el lado de subvención, de fiscalizar que se cumplan estándares mínimos de calidad. No pueden funcionar colegios particulares subvencionados como el Britania, pero no podemos meter a todos en el mismo saco, porque hay colegios particulares subvencionados de los maristas, de los salesianos, y sostenedores privados que son un aporte para mejorar la calidad de la educación y la movilidad social”.
Walter vertió estas expresiones luego de reunirse con el grupo "Jóvenes X Chile", liderado por el ex dirigente del Instituto Nacional Julio Isamit, e integrado por el ex presidente del Instituto Nacional, Sebastián Muñoz; la presidenta del Centro de Alumnos del Liceo 7 de Providencia, Claudia Arce y el miembro del Centro de Alumnos del Liceo Lastarria, Felipe Pereira.
Los jóvenes le plantearon la necesidad de que rechace la idea de legislar sobre la iniciativa promovida por el gobierno, especialmente por el daño que causaría a los liceos emblemáticos el fin de la selección por rendimiento.
"Efectivamente, tenemos que hacer mucho para mejorar la calidad y equidad de la educación, emparejar la cancha hacia arriba, para que la educación permita la movilidad social”, les respondió el titular de la Cámara.
“Y para que ello ocurra –concluyó- debemos hacerlo ocupando los siguientes instrumentos: subsidios mayores para la gente de menores recursos, asociados a la exigencia de estándares mínimos de calidad para los colegios públicos y particulares subvencionados".