Monseñor Ezzati dijo que iniciativa que deroga la LOCE contiene “presiones ideológicas” al comentar comunicado de Conferencia Episcopal. Junto con estimar que pobres y jóvenes siguen postergados, obispos también abordan crisis del Transantiago “mientras en regiones hay necesidades postergadas”.
Comentarios más duros que los contenidos en el comunicado formal emitido esta mañana, con las conclusiones de la última Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal de Chile, hicieron los obispos a la hora de comentar el texto que se explayó particularmente en analizar el debate por la reforma educacional.
Si bien el texto emitido por la Iglesia Católica valora el proyecto de nueva Ley General de Educación como “una gran posibilidad” para el diálogo en el Congreso y la ciudadanía, el Arzobispo de Concepción y secretario de la Conferencia, monseñor Ricardo Ezzati, directamente cuestionó la iniciativa.
“Al interior del proyecto de ley hay una serie de contradicciones, no ha sido afinado muy bien y se nota naturalmente que hay presiones, presiones ideológicas y de grupos que de repente se han hecho más fuertes y que aparecen justamente en el texto del proyecto de ley”, señaló la autoridad religiosa.
En las conclusiones del cónclave de la Iglesia Católica se hace un llamado a evitar la ideologización del debate en torno los cambios que se requieren en materia de enseñanza en el país.
“Estamos conscientes de la necesidad de avances urgentes y significativos en esta materia. Valoramos todo cuanto ayude a mejorar la calidad de la enseñanza, y a hacer posible el acceso de todos a una educación digna, pero es necesario que en todo este proceso se excluyan visiones ideologizadas y se escuchen las voces de todos los sectores involucrados”, dicen los obispos del país en el documento.
Las reflexión en torno a la materia, desarrollada en la 93ª Asamblea Plenaria de Punta de Talca, agrega que el proyecto “merece ser estudiado diligentemente en todos sus aspectos e implicancias, para llegar a discernir sus fortalezas y debilidades, en orden a alcanzar una educación de calidad para todos los niños y jóvenes de Chile”.
Más adelante, junto con estimar que las propuestas de este sector religioso no han sido suficientemente acogidas, detalla cuales son los puntos considerados como “temas irrenunciables para la Iglesia (Católica)”.
Entre ellos destaca el referido a que la apuesta es por “una educación que, al margen de toda uniformidad, respete y favorezca tanto la libertad de acceso y de ofrecimiento del servicio educativo, de acuerdo a los propios proyectos educacionales que aseguran una sociedad democrática y plural”, además de que esté “centrada en la persona con sus dimensiones religiosa, moral, intelectual, social”.
Con todo, dicen los obispos hacia el final, “creemos que el Proyecto de Ley recientemente presentado constituye una gran posibilidad para que en el Parlamento, los legisladores puedan dialogar con el gobierno y la ciudadanía en torno a la educación, tema tan crucial para el desarrollo de nuestra sociedad”.
Por ello, concluye el comunicado de los obispos, “invitamos encarecidamente a abordar este tema en un diálogo respetuoso y constructivo, que verdaderamente ponga el bien del país por encima de los intereses particulares, aunque sean legítimos, a fin de que la nueva Ley sea beneficiosa para todos”.