La organización ecológica Greenpeace emitió una declaración en la que fustiga el nuevo derrame producido en el río Mataquito, asegurando que este caso “nos vuelve a recordar, tristemente, que no se puede confiar en Celco”.
La entidad subrayó que los hechos “ponen en evidencia la precariedad de los procesos productivos chilenos” y “el grave riesgo de derrames y contaminación tóxica que persiste en Chile”.
Greenpeace recuerda que el año pasado elaboró “un prontuario ambiental de las plantas de Celulosa de Celco donde se concluye que, año a año, se van repitiendo los mismos problemas y negligencias de estas características”, y subraya que “es la tercera vez que el río Mataquito” es afectado por la operación de esta empresa.
Por ello, insta a la firma a asumir su responsabilidad, al señalar que “Celco le ha mentido, deliberadamente, a la Corte Suprema para negar su responsabilidad en el problema de Valdivia y ha construido, en tres de sus plantas, ductos irregulares. Es decir, esta empresa ha querido engañar concientemente a la autoridad y a la población, por lo que la declaración de culpabilidad de Celco es lo mínimo esperable”.
En este sentido, resalta –respecto a las acciones tomadas por la empresa tras el primer derrame en Mataquito- que el despido de la plana gerencial “no resuelve nada” y no asegura que “este pésimo funcionamiento no vuelva a repetirse”.
“Urge saber cuáles fueron las investigaciones y medidas tomadas para evitar que un hecho de estas características se repitiera, pues claramente no han dado ningún tipo de resultado, ni menos garantías a la población”, reitera.