EL DOMINGO DEBERÁ ENFRENTAR A BRASIL EN MATURÍN
Cuando quedaban diez minutos para que terminara el partido, Chile perdía por 2-1 realizando un mal partido, pero gracias a la magia goleadora de Humberto Suazo y el buen rendimiento de Carlos Villanueva, dio vuelta el resultado de manera dramática.
Leonardo Vera, enviado especial, Puerto Ordaz
Es verdad que Chile jugó mal, que fue sobrepasado por su rival, sobre todo en el primer tiempo, y que la victoria hasta podría ser injusta para Ecuador. Pero en este tipo de campeonato, lo que importa son los puntos y no el nivel de juego. Esto fue lo que primó en el debut de la Roja en Venezuela, que de manera dramática venció por 3-2.
El nerviosismo se palpaba en el estadio Cachamay de Puerto Ordaz, donde el color amarillo predominaba sobre el resto, no sólo por la cantidad de hinchas ecuatorianos, si no más bien por los fanáticos brasileños que esperaban al Scratch ante México.
El encuentro se inició en un ambiente cálido y tropical, donde ambas selecciones se estudiaron en los primeros diez minutos.
De ahí en adelante, los dirigidos por Luis Fernando Suárez se adueñaron del balón y con su rapidez y fuerza encajonaron al equipo chileno. El casi gol de Carlos Tenorio a los doce minutos fue un aviso de lo que vendría. Cuatro minutos más tarde, Cristián Benítez habilitó a Antonio Valencia, que entró solo por la izquierda y, ante la salida de Claudio Bravo, levantó el balón para abrir el marcador.
Los molestos sonidos que generaban los parlantes del recinto, junto a la algarabía de los hinchas ecuatorianos, hicieron explotar el estadio.
La esperanza resurgió a los 20’, cuando apareció el talento del “Chupete”, quien se junto con Navia y con un gran derechazo batió al portero Cristián Mora. Lamentablemente, la ilusión duró apenas tres minutos, porque Benítez aprovechó un pivoteo de Tenorio y un error de Bravo, que dejó picar el balón para poner nuevamente a los del Guayas en ventaja.
El esquema impuesto por Nelson Acosta no daba resultado. Al contrario, la defensa hizo agua. Jorge Vargas y Pablo Contreras se vieron sobrepasados en varias oportunidades y González estaba muy incómodo con su labor defensiva. En el mediocampo, Matías Fernández andaba perdido y Jorge Valdivia no podía ganar el balón.
En el segundo lapso, el DT de la Roja intentó cambiar el trámite sacando a Fernández y Navia para que ingresaran Juan Lorca y Miguel Riffo.
Suazo tuvo el empate a los 64’, enfrentando solo a Mora. Quiso hacerle un “sombrerito”, pero el balón se fue apenas sobre el travesaño.
Con el ingreso de Carlos Villanueva (73’), Chile tuvo mayor poder ofensivo, aunque no se veía por dónde el empate. Cuando Ecuador se conformaba con el resultado, apareció nuevamente el “Chupete”, quien a los 80’ no perdonó, bajó la pelota con el pecho y fusiló el pórtico rival.
Esto le dio mas bríos a la Roja, cuyos jugadores anunciaron previo al partido que el triunfo era vital para clasificar. Y la alegría llegó a los 87’, con un espectacular tiro libre de Villanueva. Increíble lo de Chile, que dio vuelta el marcador a puro empuje.
Un tanto mal anulado a Suazo en el último minuto pudo haber transformado una derrota en goleada espectacular, pero no importaba. La Roja comenzó ganando en esta Copa y eso era lo principal.