“MICROFILIA” RESUCITA LA ANTIGUA SELVA DE AUTOBUSES
Nehoc Davis se obsesionó con los buses que conoció en 1996 y hoy estrena en el Sanfic un documental que mezcla la acción, el humor y el drama del Santiago que se fue.
De todas las cosas que alguna vez ocurrieron a bordo de una micro amarilla, el director Nehoc Davis (40) exhibe en su docuficción “Microfilia” los instantes más delirantes para hacer un póstumo homenaje: una mujer de la calle le practica sexo oral a un ferviente mormón, un rockero de cuneta hace el paso del pato de Chuck Berry en el pasillo de una micro o una niña de 15 años que se lanza en una carrera por Santiago manejando un bus de 30 toneladas.
El documental mezcla ficción y realidad en el trabajo del director que aun no se recupera del impacto de ver las calles teñidas de amarillo la primera vez que llegó a Chile. Los vendedores de micro, las carreras y la gente que se molestaba si el conductor iba muy lento o si iba muy rápido. “Recuerdo un momento en que estoy en Plaza Italia y había un joven manejando de noche, no tenía 18 y tomaba cerveza, después sentí de que había varios choferes que empezaban a manejar a los 15 ó 16 años, porque tenían que ayudar a cubrir el turno de los conductores que eran turnos de 6 de la mañana y terminaba a las 12 de la noche”, recuerda en su rudimentario español.
El director que se viste de etiqueta para presentar su trabajo a las 22:30 en el Showcase Parque Arauco, también le pone corbata a su obra y la compara con un clásico del cine de autor: “Microfilia tiene un estilo Jim Jarmusch, como el de ‘Una noche en la tierra’. Para hacerla no teníamos mucha plata ni actores famosos, realmente no teníamos nada para armar un éxito de taquilla, pero sí un guión súper investigado y pulido, el de un documental real con un poco de ficción”, asegura.
Con actores barriobajeros y verdaderos exponentes de la fauna callejera, “Microfilia” cuenta la carrera de Isabel, una joven de 15 años que aprendió a manejar desde los ocho años junto a su padre microbusero y su duelo contra “El correcaminos”, el chofer más peligroso de Santiago. Una road movie, musical, con tintes de comedia y drama según su autor.