
Domingo 12 de agosto de 2007
La irrupción de Sebastián Piñera en el debate por el "salario ético", proponiendo que el Estado se hiciera cargo de subsidiar a los empleadores que pagaran malos sueldos, no sólo irritó a Pablo Longueira y a la militancia UDI en general. También sacó chispas entre los sindicatos de Lan Airlines una de las empresas del candidato presidencial de RN , los que hace varios años sostienen una agotadora disputa legal con la compañía para lograr que ésta les pague algunos de los beneficios que contemplan sus contratos.
El más reciente de estos conflictos es un conjunto de demandas civiles presentadas hace dos meses, en el Séptimo Juzgado Civil de Santiago, por un grupo de empleados de las distintas filiales de Lan, en contra de la Sociedad de Seguridad Aérea (Segaer) y subsidiariamente en contra de Lan Airlines, por el no pago de la gratificación legal en relación a las utilidades durante al menos tres años de la gestión de la empresa. Para eso, la compañía argumenta que estos trabajadores prestan servicios externos a la aerolínea o son empleados de otras razones sociales, como Lan Cargo o Lan Chile.
"Hace un mes y medio, los abogados de la compañía se basaron en que los 99 trabajadores de Segaer sólo prestan servicios externos para no pagar la gratificación legal", explica Claudio Stone, presidente de la Federación de Trabajadores del Holding Lan, que reúne a cerca de 2.400 de sus empleados.
Además de la demanda contra Segaer, los representantes interpusieron el 19 de abril otros tres libelos idénticos por el no pago de gratificaciones (para el mismo período 2003, 2004 y 2005), en representación de 29 trabajadores de Lan Cargo y también de los más de mil socios del Sindicato de Trabajadores de Lan (Sindilan).
En un comparendo realizado el pasado 6 de julio, Francisco Sotomayor, gerente general de Segaer, aseguró que dicha compañía era independiente del holding. Sin embargo, ante el cuestionamiento de los abogados demandantes, debió admitir que también cumple roles en Lan Chile y en Lan Cargo. Esta última compañía, a su vez, es dueña del 90% de Segaer. Un golpe aún más duro sufrió la aerolínea cuando el juez de la causa, Álvaro Flores, citó a declarar al vicepresidente de Lan Airlines, Ignacio Cueto Plaza, representante de la familia que, junto a Piñera, controla la aerolínea.
Pese a que el argumento de la compañía suele tener éxito en la justicia civil, al citar a Cueto el juez -según los demandantes- habría reconocido la relación directa entre ambas firmas como parte del mismo holding, con lo que se legitimarían además los criterios de subordinación y dependencia establecidos por la Ley de Subcontratación.
CONCILIACIÓN URGENTE
La potente señal que envió la justicia se hizo sentir. El 6 de julio, el mismo día que la Superintendencia de Valores y Seguros determinó aplicar una multa contra los directores y propietarios mayoritarios de Lan Airlines, los abogados de la aerolínea intentaron un acercamiento extrajudicial, el que se habría concretado el 31 de julio, en el estudio del abogado Darío Calderón, uno de los directores del holding. Según ha trascendido, Lan accedería a pagar el dinero correspondiente a las gratificaciones de los años 2003, 2004 y 2005 mediante una fórmula a determinar. Tampoco está claro cuántos trabajadores accederán al beneficio, puesto que la compañía se encuentra dividida en distintas razones sociales (algunas con pérdidas producto de trasvasiges contables para descontar pago de impuestos) y algunos de los demandantes ya han recibido parte del beneficio.
En respuesta, y como gesto de caballerosidad, los demandantes eximieron a Cueto de la obligación de prestar declaración en el juzgado laboral.
Según una fuente ligada al caso, la razón detrás de la nueva estrategia de Lan es que, si antes de 2004 había podido justificar pérdidas ante el Servicio de Impuestos Internos (SII), a partir del 2004 esto se volvió imposible a causa de las cuantiosas ganancias, lo que la hace más vulnerable en un juicio de este tipo. "Si a esto le sumas que Piñera es candidato a Presidente y que Juan José Cueto toman estrategias judicialmente antagónicas cuando hasta ahora habían funcionado juntos como un todo indivisible, te encuentras con que la compañía se encuentra como una olla a presión", explica Claudio Stone.
NEGOCIO REDONDO
El tiempo en que los empleados del holding no recibieron su gratificación coincide con la estadía de Sebastián Piñera en el directorio de Lan. Claro que el inversionista, que hace poco anunció que abandonaría el directorio de la compañía y posteriormente vendería sus acciones, sí recibió dinero producto de las utilidades. El 2003, por ejemplo, el anuario de Lan señala que las utilidades netas alcanzaron los 83,6 millones de dólares, de los cuales 49 millones se repartieron entre los inversionistas. Esto significa que, en 2003, Piñera recibió poco menos de siete mil millones de pesos. Al año siguiente, las ganancias de Lan y de sus dueños se incrementaron: Piñera recibió cerca de 12 mil millones de pesos producto de los excedentes. En 2005 y 2006 las utilidades de Lan crecieron hasta los 146,6 y 241,3 millones de dólares, respectivamente, y las ganancias del candidato RN se multiplicaron en forma proporcional, mientras que este año las utilidades totales se empinaron por sobre los 128 millones de dólares sólo en el primer semestre. Los abogados de los trabajadores, en tanto, calculan que la cifra que la empresa adeuda a sus empleados, sumando y restando, no debería superar los 400 millones de pesos.
EL OTRO JUICIO
Lo que más ha extrañado a los trabajadores de Lan es que la empresa haya elegido 2007 para buscar una conciliación. En 2003, los socios de Sindilan interpusieron una demanda civil por el no pago de gratificaciones por los años 2001 y 2002, cuasa que languidece en tribunales. Si bien un fallo del Cuarto Juzgado Laboral, en julio de 2005, favoreció al sindicato, la empresa apeló llegando a la Corte Suprema. Ésta ordenó que se cumpliera el fallo de primera instancia, solicitando al SII que volviera a hacer el cálculo de las utilidades en base al pago del impuesto a la renta. Uno de los motivos es que el representante legal de Lan Chile, Ernesto Burguecio, reconoció en el proceso que dos tercios de las utilidades fueron reinvertidos y luego rebajados a través de la depreciación acelerada de los activos; que en la base imponible para elaborar la declaración de renta se incluyeron pérdidas acumuladas de años anteriores y que, además, se habría efectuado una depreciación que aparentemente no se contabilizó en los balances.
La nueva reliquidación, en junio de 2007, volvió a señalar que la empresa arrojó pérdidas contables, pero el tribunal objetó otra vez el cálculo y, el 27 de junio, solicitó más información al director del SII, Ricardo Escobar.
Durante los cuatro años que lleva este proceso, la empresa ha basado su argumento en que utiliza dos procedimientos para calcular las utilidades, uno para efectos de pago de gratificación (el que arroja pérdidas) y otro para repartir ganancias entre sus inversionistas, que arroja ganancias. En 2001, Ignacio Cueto escribió en el anuario de Lan que, mientras la mayoría de las aerolíneas "luchaban por sobrevivir a la crisis económica global y luego de los acontecimientos del 11 de septiembre, nosotros cerramos con utilidades de 10,8 millones".
En tribunales, el representante legal de Lan Chile reconoció que en 2001 y 2002 la compañía tuvo utilidades luego de impuestos por 10,4 y 30,8 millones de dólares, respectivamente. Un negocio que tiene dos caras y pocos ganadores. Uno de ellos es Sebastián Piñera, quien, pese a separarse del directorio, no ha vendido sus acciones ni ha dejado de percibir millonarias utilidades por ellas. LND