
Martes 21 de agosto de 2007
En los alegatos realizados hoy en la Corte Suprema para resolver la extradición del ex Presidente de Perú Alberto Fujimori, se reveló un decidor testimonio de su ex asesor de inteligencia Vladimiro Montesinos: el ex agregado militar de Perú en Chile, Luís Romero Silva, quien estuvo tres años en el cargo, realizó intercepciones telefónicas a militares y políticos en Chile.
Sin dar nombres de los personeros espiados, Montesinos indicó que estas prácticas se aplicaron bajo el plan de control de información sostenido por Fujimori en Perú.
Es más, el ex jefe de inteligencia indicó que se espiaba a cada Presidente extranjero que llegaba a Perú en visita oficial. Esas grabaciones -agrega el escrito- se le entregaban a Fujimori antes de reunirse con los mandatarios para conocer sus intenciones y tener información privilegiada a la hora de establecer diálogos bilaterales.
El relato exacto
Al dar cuenta a la Sala Penal de la Corte Suprema de los antecedentes entregados por Perú en el expediente de extradición de Fujimori, la relatora Carolina Plaza indicó que Montesinos realizó esta declaración el 24 de septiembre de 2001, cuando estaba detenido en una base militar del puerto de Callao.
Montesinos dijo entonces, explicó Plaza, que "el subjefe del Servicio de Inteligencia Militar, coronel Luís Rodríguez Silva, estuvo en Chile tres años como agregado militar, y durante ese tiempo él realizó operaciones de intercepciones y espionajes telefónicos a las Fuerzas Armadas chilenas y a políticos chilenos", "en conjunto con otros agregados policiales y militares en Santiago".
La fortuna de Fujimori
Plaza relató también a los ministros de la Suprema que un informe de la Contraloría General de la República de Perú indica que la fortuna de Fujimori asciende a 330 millones de dólares, dinero que se encuentra depositado en cuentas de ahorro del Banco Continental de Perú.
Según Montecinos, ese dinero provendría de tres fuentes distintas.
La primera se denomina Fondo de Contingencia, que recaudaba el dinero que se obtenía de las privatizaciones de empresas estatales. Una segunda fuente tiene que ver con los porcentajes que Fujimori recibía por cada compra de armas que Perú realizaba.
La tercera fuente, según Montesinos, son los recursos fiscales que se traspasaban al Servicio de Inteligencia Militar.
Incluso, Plaza dijo que se detectó que Fujimori ocupaba recursos fiscales para pagar la educacion de sus hijos. Para este efecto, puntualizó, se había apropiado de 350 mil dólares.
Parlamentarios Transfugas
Siguiendo con la declaración de Montesinos, Carolina Plaza relató que en las elecciones de 2000 Fujimori no obtuvo la mayoría parlamentaria, razón por la cual el otrora Presidente le ordenó diseñar una operación para comprar parlamentarios de la oposición, con un pago mensual en dólares, con el objetivo de que abandonaran sus partidos e ingresarán a las filas del fujimorismo.
En esta lista figuran, entre otros, los parlamentarios Elias Avalos (seis mil dólares mensuales); Antonio Palomo (20 mil dólares mensuales), Roger Cáceres (20 mil dolares) y Rudy Rodríguez (30 mil dólares).
A ellos se les obligó a firmar una "Carta de Honor", en la cual reconocían el pago mensual, la suma que recibían, y se comprometían a cambiarse de partido y respaldar a Fujimori. En investigaciones realizadas en Perú, los mismos parlamentarios involucrados reconocieron los hechos.