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Jueves 6 de septiembre de 2007
El montaje presenta a una familia de clase media baja actual, arribista, con un padre de familia que trabaja como guardia en un supermercado y que goza tanto torturando a los "mecheros" que atrapa como a su disfuncional familia acostumbrada a un juego de agresiones cotidianas, la constatación de que el sadismo nunca se fue con la desintegración de la CNI.
Escénicamente no hay sobriedad, sino excesos: está el lenguaje soez de quienes han perdido su discurso social, la violencia física como caricia y la comida, metaforizada en el ketchup como la gran alegría que llegó después del régimen militar.
En resumen, un ejercicio cargado de humor negro, muchas veces tan efectivo que produce la risa nerviosa en el espectador. Una ruta que el dramaturgo y en esta oportunidad director, Mauricio Roa, parece hacer suya con más fuerza con esta pieza seleccionada en el XII Concurso Nacional de Dramaturgia Chilena 2006.
Contundente Carlos Ugarte como el seudo uniformado. También destacan la actriz Patricia Cuyul como una abuela que transita sobre la línea que separa el Alzheimer de la epifanía y Nelson Marchant como el niño que contiene la tortura en su cuerpo y actitud. Sólo falta depurar soluciones escénicas como la presencia de una mujer con megáfono que reproduce líneas del informe de la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura, más conocido como Informe Valech, y que al entrar al torrente barroco que se viene desarrollando, queda ella, paradójicamente, como una caricatura de los derechos humanos.
Las funciones de "Se omite" se realizan de jueves a domingo, a las 20 horas, y hasta el 9 de septiembre en el Centro Cultural Norte Sur (Riquelme 226, Metro Santa Ana).