
Domingo 9 de septiembre de 2007
El acierto en la tanda de penales concedió la gloria del triunfo en el Mundial Sub 17 de Corea del Sur a la selección de Nigeria y se la quitó a España, que hasta la fatídica serie de lanzamientos había completado una final muy notable, pero que no supo poner la guinda una magnífica trayectoria en el campeonato.
Los nigerianos fueron mejores en los disparos definitivos. Supieron abstraerse de la tensión por lo que había en juego y no dieron opciones al arquero David de Gea. Sus tres primeras faltas máximas hicieron diana en la red del cancerbero del Atlético de Madrid, que no pudo hacer nada ante la tremenda precisión de los africanos.
A España, sin embargo, le ocurrió lo contrario. Primero Illarra, que lanzó su penal fuera, y Fran Mérida e Iago después, cuyas penas máximas fueron detenidas por el portero Ajiboye, adolecieron del temple y seguridad mostrada por sus rivales, lo que significó la derrota en una suerte que hoy le dio la espalda a los españoles, al contrario de lo que les sucedió en los cuartos de final ante Francia.
Hasta entonces, el partido y la prórroga se desenvolvieron como estaba previsto, con dos equipos sin ataduras defensivas y con la velocidad como principal arma de los nigerianos. Pero no hubo goles.
Nigeria logró su tercer Mundial de la categoría, mientras que España, actual campeona de Europa, deberá esperar a otra ocasión para anotarse el único título que le falta en categorías inferiores.