
Lunes 10 de septiembre de 2007
La Confederación Nacional de Funcionarios de la Salud Municipalizada (Confusam) anunció que el próximo jueves, 13 de septiembre, los trabajadores de la atención primaria municipal realizarán un paro nacional de 24 horas, para presionar al Gobierno a que cumpla los compromisos acordados con el sector.
Mediante un comunicado, la organización recordó que en mayo pasado suscribió un nuevo protocolo con el Ejecutivo en el que se recogieron los planteamientos de la Confusam -sobre los acuerdos entre la ANEF y Gobierno- en orden a obtener beneficios similares a los alcanzados por los funcionarios públicos. "Esto se logró con un último acuerdo que debe traducirse en proyecto de ley, el que además tiene que contemplar otros beneficios adicionales, tales como el bono para trabajadores de zonas extremas y un articulado que permita que funcionarias y funcionarios de salud que trabajan en departamentos de salud sin estar bajo el Estatuto de Atención Primaria, sean incorporados a dicha normativa".
La entidad dice que , sin embargo, "por razones ajenas a nuestro entender, hasta el día 7 de septiembre dicho proyecto no había sido enviado, pese a que el Ejecutivo se comprometió a hacerlo con anterioridad".
Ante esta situación, el consejo directivo nacional de la Confusam acordó "iniciar a la brevedad una movilización para exigir a la autoridad el pleno cumplimiento de los acuerdos suscritos", la que incluye el paro de actividades para el 13 de septiembre.
Negociación con los médicos
El paro de la Confusam se suma al cese de funciones al que convocó -para el 26 de este mes- el Colegio Médico, entidad que lleva a cabo una compleja negociación salarial con el Ministerio de Salud.
El viernes pasado, en un nuevo "round" entre ambas instancias, médicos de diversos hospitales del país firmaron renuncias masivas para presionar al Minsal, el que sorpresivamente aceptó ocho de ellas y aseguró que "no tenía problemas en darle curso a más, porque no aceptaba ese tipo de presiones".
Dado el escenario, los facultativos reafirmaron el llamado a paro para el 26 de este mes y solicitaron la intervención de la Presidenta Bachelet en el conflicto.
Los médicos acusan de tozudez a la ministra del ramo, María Soledad Barría, quien dijo que su postura es "privilegiar el diálogo y no las presiones". Pese a ello los médicos insistieron en la estrategia de las renuncias masivas: "Se están juntando las firmas que derivarán en renuncias masivas de médicos, especialmente en regiones. Las renuncias no han sido presentadas, las renuncias están juntándose como una medida de presión para que ojalá podamos llegar a un acuerdo. El ministerio ha sido tozudo y por lo tanto hemos debido pedir que intervengan otros", dijo Camilo Bass, de la Agrupación Nacional de Médicos de Atención Primaria .
Por su parte, la titular de Salud aseguró que mantiene un diálogo con el Colegio Médico y que espera, "como siempre, que todos los actores privilegien este diálogo y (así) poder llegar a un acuerdo ojalá antes de ninguna presión. Cualquier medida de presión, como una paralización, por supuesto afecta a la salud de las personas, así que esperamos que el diálogo en el cual seguimos empeñados pueda fructificar lo antes posible", dijo.