
Miércoles 12 de septiembre de 2007
In-des-crip-ti-ble puede llegar a ser el orgasmo al final de las faenas amorosas al modo que lo explica el tantra. El orgasmo habitual, o lo que nuestra cultura llama orgasmo, es una nimiedad al lado del hiperorgasmo.
Aparentemente puede parecer que se trata de una competencia por quién siente más, pero lograrlo tiene más dedicación, amor y entrega que comparación. Hay que trabajar, buscar, explorar, una y otra vez. Y esa es la gracia, el objetivo está puesto en el proceso y no en el final.
El tantra con su infinita sabiduría nutre nuestros conocimientos occidentales con metodologías que nos acercan a esta "marea de placer imparable", "más alto que el de un orgasmo ordinario". Seguir sus recomendaciones al pié de la letra no garantizan el resultado, no es un manual, pero no se puede negar su utilidad como guía, al menos para empezar.
¿Hay que tener alguna dotación especial para conseguir el hiperorgasmo?
Respire aliviado o aliviada, no necesita ser super atleta, ni estar super dotado (a). Se requiere cierta preparación, nada extraordinario, pero hay que intentar juntar la mayor cantidad de los siguientes factores: sensibilidad, sutileza, desinhibición, dedicación, concentración, olvidar problemas y reuniones. Agregue, para un buen rendimiento físico, no comer graso, escasez de alcohol y tabaco.
Es importante olvidarse del orgasmo. No se trata del preámbulo para llegar a él. Cada parte del encuentro importa de la misma forma. Se trata de alcanzar un estado denominado "hiperestesia erógena" que no es otra cosa que hiper sensibilidad que desembocará en el orgasmo, que será "hiper" también.
Así las cosas, no estamos hablando de un espasmo físico, sino de un punto sensible de altísimo placer que tiene larga duración. Sin citar expresiones de quienes sostienen haber experimentado esta sensación, lo explican como la superación del umbral del orgasmo común, que viene a ser apenas un espasmo nervioso, de placer muy corto. Hablan de un "maremoto de placer indescriptiblemente más alto que el de un orgasmo corriente, que mantiene a todo tu ser en éxtasis por un tiempo ilimitado". < ?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" />
Todo forma parte de una secuencia de sexo tántrico que se constituye de varias fases: carias tántricas, coito tántrico y el hiperorgasmo. Cada una de ellas descansa sobre el cariño mutuo y la sensibilidad compartida, lentitud, delicadeza. No hay apuro, en cada movimiento se debe tomar tiempo, ya sabe, es posible y deseable que dure varias horas. El tantra habla de un mínimo de tres horas desarrollando y acumulando sensibilidad, placer, estimulación, excitación.
A riesgo de resultar redundante, ninguna recomendación técnica o sugerencia sirve si no están ambos de acuerdo y dispuestos a iniciarse y compartir una experiencia de este tipo.