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Jueves 13 de septiembre de 2007
Un par de semanas antes que Luciano Carrasco decidiera quitarse la vida, conversaba con Claudio García, vocalista de Los Miserables, en el backstage de un concierto en el Estadio Chile. García lo recuerda ahora. El hijo de José Carrasco, periodista asesinado en dictadura, se veía entusiasta y frustrado a la vez. Y tres semanas después se lanzó a la línea del tren, en noviembre de 2002. Ahora, el vocalista de Los Miserables sostiene entre sus manos "Luna, Una historia de muchas vidas", el último disco de la banda de La Cisterna, basado en la historia de Luciano Carrasco y dedicado a todos los hijos de detenidos desaparecidos durante dictadura.
La placa aparece en el momento del año que a Los Miserables les gusta publicar: 11 de septiembre, cuando las calles actualizan la frustración política, aunque, según García, sean "los flaites y el lumpen" los que se tomaron la fecha. "Pasa que hay mucho delincuente y mucha arma en la calle. En mi casa cualquier balazo, pasó una turba de 30 cabros chicos que querían quemar el auto del vecino. Los narcotraficantes tienen muchas armas metidas entre los cabros, y ellos no hallan cuándo usarlas. Y no es gracia agarrarse a balazos con los pacos. Saquearon un colegio: ¿cuán necesario es eso para el pueblo? Si queremos saquear, vamos al barrio alto, no a robarnos entre nosotros. Hay mucho lumpen en esto".
"Luna" es un disco que cuenta la historia de una niña que crece en el exilio, de padre desaparecido, regresa en dictadura y vive el desencanto de la alegría: "Es una vivencia de un montón de amigos, que andan por los 30 años y muchos con sicólogos, a los que quisimos homenajear". Homenaje en canciones con relatos teatrales intercalados, en un formato conceptual que le acomoda a la banda y que esta vez se basó mucho en "La Cantata de la Escuela Santa María de Iquique".
Al pizarrón
"Luna" fue pensado para montarse en escuelas, con una interpretación teatral y la banda tocando atrás, "y ojalá los profesores lo tuvieran y le dieran una vuelta, porque esto debería ser un texto de estudio". Ahora Los Miserables comienzan a moverse para visitar establecimientos educacionales. El álbum fue escrito hace unos tres años. Pero el "miedo a caer en lo mismo", dice la voz de "El Crack", lo dejó en barbecho. Tras un disco anterior, "Los siete pecados capitales" que les permitió desarrollar proyectos personales, "Luna" fue finalmente registrado.
"Es una basura lo que están viendo los pendejos ahora: programas como los de la Eva me parecen una mierda y una vergüenza que se gaste plata en eso", comenta sobre las ganas de llevar "Luna" al pizarrón. "Pero siempre hemos estado contra las corrientes. Resistimos al sound, al axé y ahora nos tocan los pokemones. Vamos a dar la lucha otra vez".
A García se le despertó el apetito de contar historias y ya flirtea con la idea de publicar un libro: "Será sobre todas las historias que hemos vivido como banda. Es un proyecto que tengo hace tiempo, en una de esas me da la locura y lo termino: son historias de gente que nos habla, que sufre miseria de verdad y no está en las encuestas".