
Viernes 14 de septiembre de 2007
Como ya se había adelantado ampliamente tras la presentación -el lunes- del general estadounidense David Petraeus ante el Congreso de su país, el Presidente George W. Bush confirmó anoche en un discurso por televisión, que realizará un retiro parcial de fuerzas desde Irak. Pero, al mismo tiempo, el Mandatario norteamericano hizo una advertencia clara y directa a su aliado Gobierno iraquí para que muestre más "determinación" en su tarea de reconciliación interna y presente pronto avances políticos.
"El Gobierno (iraquí) no alcanzó sus propios objetivos legislativos y, en mis reuniones con los dirigentes iraquíes, dejé claro que deben lograrlo", afirmó el Mandatario en un discurso que fue adelantado horas antes por la prensa. El Presidente estadounidense considera que el Gobierno de su aliado, el Primer Ministro iraquí, Nuri al-Maliki, debe "esforzarse más".
Pero Bush no sólo criticó al Gobierno iraquí sino también a su propia oposición política. Bush aseguró que "el éxito de un Irak libre es crucial para la seguridad de Estados Unidos" y que los demócratas, al afirmar "que los progresos en Irak llegan demasiado tarde, se equivocan".
"Nunca es tarde para golpear a Al Qaeda. Nunca es tarde para avanzar hacia la libertad. Y nunca es tarde para apoyar a nuestras tropas en una batalla que pueden ganar", afirmó.
Sobre el retiro de tropas, el Presidente aceptó en su mayor parte las recomendaciones hechas por el general Petraeus, comandante en jefe de las fuerzas estadounidenses en Irak.
Bush adelantó que espera retirar 30.000 hombres antes de fin del próximo año y que unos 5.700 podrían incluso abandonar el país antes de diciembre próximo.
Y como para responder a las críticas demócratas Bush afirmó: "Cuanto más éxito tengamos, más tropas volverán a casa".
Para los demócratas, este discurso no supone un cambio de estrategia, pues el nivel de tropas que se alcanzará el próximo año es el mismo que había en enero pasado, antes de que la Casa Blanca decidiera enviar refuerzos.