
Jueves 13 de septiembre de 2007
El Presidente George W. Bush, anunció hoy a los estadounidenses la retirada parcial de tropas de Irak, comenzando con 5.700 soldados antes de Navidad.
En un discurso televisado en horario de máxima audiencia, Bush confirmó la propuesta presentada esta semana en Washington por el general David Petraeus, el jefe de las fuerzas estadounidenses en Irak.
El inquilino de la Casa Blanca, quien se ha opuesto de plano a reducciones en el número de tropas, como le exigen los demócratas, justificó su cambio de parecer en los avances logrados por su actual estrategia.
Y lanzó un nuevo eslogan: "El principio que guía mis decisiones sobre el nivel de tropas en Irak es el del 'retorno con el éxito'. Cuanto mayor sea su éxito mayor será el número de tropas que podrán regresar".
Las salidas de tropas de combate que se inician antes de Navidad continuarán hasta mediados de julio, hasta un número total de 21.500 soldados, según el plan de Petraeus.
Eso dejaría la cifra de tropas de combate en el mismo nivel que en enero de este año, antes de que Bush ordenara el envío de batallones adicionales para pacificar Bagdad y la provincia suní de Anbar. Además de los cuerpos de combate, el Pentágono colocó otros 8.500 hombres extra en Irak para dar apoyo logístico a las nuevas tropas. Pero ni Petraeus ni Bush han indicado si esas unidades también se retirarán.
En su discurso, Bush alertó, sin embargo, de que el éxito de los líderes iraquíes "exigirá el compromiso político, económico y de seguridad de Estados Unidos, más allá de mi Presidencia", que termina en enero de 2009.
Como en otras ocasiones, el Presidente advirtió del "caos" que se crearía si "nos echan de Irak", lo que alentaría "los esfuerzos de Irán por tener armas nucleares y dominar la región".
Asimismo, dijo que "el Gobierno iraquí no ha cumplido sus propios objetivos legislativos y en mis reuniones con los líderes iraquíes les he dejado claro que deben hacerlo".