
Domingo 16 de septiembre de 2007
El jurista colombiano José Obdulio Gaviria, asesor del presidente Álvaro Uribe, consideró hoy que si las FARC desean reunirse con el gobernante venezolano, Hugo Chávez, lo normal es que los guerrilleros lo visiten a él en Caracas.
Gaviria opinó que "no tiene sentido, de ninguna manera", hacer viajar a Chávez a una "zona de encuentro" en Colombia, que es la propuesta que los rebeldes le hicieron al presidente de Venezuela.
Chávez informó el sábado, ante un auditorio de militares de su país, que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) le habían ratificado su disposición de reunirse con él en algún lugar del Caguán, antiguo enclave rebelde en el sur colombiano y eje de un fracasado proceso de paz, previa una retirada de tropas.
Un eventual encuentro de Chávez con las FARC en territorio colombiano ya fue considerado "inviable" por el gobierno de Uribe.
El presidente venezolano le pidió a Uribe, en la misma comparecencia del sábado, que le permita reunirse en Colombia con "Manuel Marulanda Vélez" o "Tirofijo", alias de Pedro Antonio Marín, fundador y jefe máximo de las FARC. En respuesta, Uribe afirmó este sábado a la prensa que "lo dicho no hay que repetirlo".
A pesar de ello, el asesor del presidente colombiano dijo en declaraciones a la radio bogotana RCN que no le ve ninguna lógica a que a "un mediador (Chávez) que se presta de buena voluntad, con sentimiento humanitario, pero con rango de presidente de la República, lo hagan recorrer (...) selvas inhóspitas".
"Recordemos que estamos hablando del presidente de la República Bolivariana de Venezuela y no de cualquier funcionario o civil", advirtió Gaviria.
El asesor insistió en que "si las FARC quieren hablar con el presidente Hugo Chávez, como el presidente Hugo Chávez ha dicho clara, expresa y repetidamente que quieren hacerlo, lo normal es que vayan y visiten al presidente en su país".
Por petición de la congresista opositora colombiana Piedad Córdoba, autorizada por Uribe para que sirva de gestora de un acercamiento del Ejecutivo con las FARC, Chávez aceptó hace un mes facilitar la negociación de un acuerdo sobre rehenes.
Las gestiones buscan que el gobierno y los insurgentes se sienten a la mesa para buscar el acuerdo humanitario al que las FARC condicionan la puesta en libertad de 45 secuestrados, a cambio de más de medio millar de rebeldes presos.