El jueves pasado el euro alcanzó su nivel más alto frente al dólar desde 1999, el año de lanzamiento de la moneda única comunitaria. Según los expertos, el recorte de las tasas de interés que determinó la Reserva Federal de Estados Unidos fue el factor fundamental que impulsó la depreciación de la divisa norteamericana, ya que tasas elevadas en la Eurozona aumentan la rentabilidad de las inversiones de los activos denominados en euros, en detrimento del dólar.
En opinión de los analistas, el impacto de la caída de esta moneda es positivo para los consumidores europeos, ya que se benefician de precios más baratos de los productos importados y las compañías de la región pueden comprar materias primas que cotizan en dólares a precios más baratos.
Sin embargo, la depreciación del dólar también tiene efectos negativos. En Asia las economías de esta región ven reducido su crecimiento, ya que Estados Unidos es el principal mercado para China, Corea y otras naciones de ese continente. La fortaleza del euro también tiene consecuencias para los países comunitarios, ya que ahora las mercancías europeas son más caras.
En tanto en Latinoamérica las consecuencias también se dejan sentir. "Como en Europa, la depreciación del dólar tiene efectos positivos y negativos en Latinoamérica", dijo Juan Carlos Martínez Lázaro, profesor de economía internacional del Instituto de Empresa de Madrid, España. "Lo más positivo es la reducción de los volúmenes de deuda que los países de la zona tienen en dólares. La deuda en la región alcanza niveles elevados y gran parte de esa deuda está nominada en dólares. La depreciación de esta divisa con respecto a las monedas locales provoca una reducción de la deuda y de los intereses que hay que pagar por ella", afirmó. A juicio del académico, Colombia y Brasil, cuya deuda está mayoritariamente en dólares, han resultado especialmente beneficiados.
No obstante la depreciación del dólar tiene un importante efecto negativo. "Las exportaciones de los países de América Latina se encarecen en la medida en que el dólar se deprecia respecto a las monedas locales. Esto tiene importancia porque Estados Unidos está entre los tres primeros destinos de los envíos de la región, que pueden verse aminorados por la depreciación del dólar, que los hace más caros", puntualizó.
Martínez Lázaro señaló que México es uno de los países más afectados en la región, ya que el 80% de sus ventas al extranjero van hacia el mercado estadounidense.
Peter West, jefe de investigación de la consultora Poalim Assets Management, con sede en Londres, coincide con Martínez Lázaro, aunque destaca los aspectos positivos. "En el corto plazo las consecuencias pueden ser favorables, porque la apreciación del euro hace que se beneficien las exportaciones latinoamericanas a Europa, que de esta manera resultan más baratas", aseguró.
Pese a ello, el mercado europeo no tiene tanta importancia como el estadounidense para América Latina.
Otra cuestión a tener en cuenta son las secuelas que la depreciación del dólar tiene en países como Ecuador, El Salvador o Panamá, que tienen esta divisa como moneda propia. Según Martínez, los efectos negativos son mucho menores, ya que los vaivenes del dólar no les afectan. "Por el contrario, la reducción de los tipos de interés en Estados Unidos les beneficia ya que los intereses que tienen que pagar son menores", destacó.
Otro elemento que podría verse afectado por la baja del dólar son las reservas que los países latinoamericanos tienen en moneda estadounidense. Para Martínez, "muchos de los países han conseguido en los últimos años balanzas comerciales positivas, lo que les permite acumular reservas. Además la inversión directa en la región y las remesas también ayudan a aumentarlas".
Según West, la depreciación del dólar reduce el valor de las reservas de algunos países, aunque eso no debe de ser un gran problema "ya que muchos países han diversificado su deuda para protegerse frente a las oscilaciones de las monedas".
Crecimiento
El dólar ya lleva más de dos años a la baja con respecto a las monedas de América Latina, por lo que para Martínez Lázaro la última depreciación "es simplemente una vuelta de tuerca más". Además, asegura que las economías de la región han aprendido a vivir con un dólar débil.
A pesar de ello, el economista reconoció que si la depreciación continúa podría afectar el crecimiento económico de la región, principalmente el de México, que ya registra una menor expansión. "Vamos a tener un dólar depreciado durante un largo tiempo. No sería de extrañar que en un futuro los tipos de interés vuelvan a reducirse en Estados Unidos, y que suceda lo contrario en Europa, lo que puede hacer que se aprecie todavía más el euro", advirtió Martínez. "Hace un par de años hablar de un euro a 1,40 dólar sonaba a ciencia ficción, y ahora es una realidad, así que no seria de extrañar que en un futuro próximo la moneda estadounidense alcance los 1,50 euro", recalcó.