
Viernes 5 de octubre de 2007
En una reunión celebrada en la Open University en Milton Keynes, científicos británicos confirmaron que la NASA está considerando una nueva versión de Beagle 2, la malograda sonda espacial británica que debía haber reportado desde Marte en la Navidad de 2003.
Pero si Beagle 2 vuela nuevamente, esta vez adaptada como una sonda en busca de agua en el polo sur de la Luna, ese no será el debut británico en la Luna.
En 2006, la Agencia Espacial Europea (European Space Agency, ESA) finalizó una misión de tres años llamada Smart 1 con un aterrizaje forzoso deliberado en la superficie de la Luna; algo de la ciencia británica iba a bordo.
Japón acaba de lanzar una nave espacial llamada Selene, en dirección a la Luna. En unas semanas más, China podría seguirle con Chang e 1, y para la primavera la India planea una sonda lunar llamada Chandrayaan L. La NASA continúa adelante con sus planes, anunciados en 2004 por el presidente estadounidense George W. Bush, de una base lunar tripulada para 2019. La ESA podría asociarse en esta empresa.
80 intentos
Desde que comenzó la fiebre por llegar a la Luna en 1959, han existido 80 intentos. Doce astronautas estadounidenses recogieron piedras lunares entre 1969 y 1972, pero solamente el último vuelo de Apolo llevó a un geólogo, Harrison Schmitt, con el entrenamiento para saber qué buscar.
La Luna probablemente es un pedazo de la Tierra desprendido hace 4 mil millones de años en un choque interplanetario. Por lo tanto, es una reliquia que se conserva de la Tierra primordial. Su lado oscuro podría ser el lugar perfecto para estudiar el viento solar, los rayos cósmicos provenientes del espacio interplanetario y las estrellas más remotas. Pero lo mejor de todo, está a solamente 240 mil millas de distancia. Si los seres humanos tuvieran realmente la intención de realizar un viaje de seis meses a Marte, nuestra vecina mas cercana proveería un lugar a mano en el cual se podría probar el equipo, asegurarse de que funciona, y si no lo hace, volver atrás rápidamente.
The Guardian