
Sábado 6 de octubre de 2007
Comenzó a discutirse en la Quinta Sala de la Corte de Apelaciones, bajo la presidencia del ministro Juan Eduardo Fuentes y la integración de la ministra Dobra Luksic y Joaquín Billar y la relación de los hechos por parte del relator del pleno José Pablo Rodríguez, las libertades que ayer concedió el juez Carlos Cerda a Lucía Hiriart, sus cinco hijos, más otros 17 procesados integrantes del "núcleo duro" del fallecido dictador Augusto Pinochet, implicados en el caso del Banco Riggs.
Lo que no se vera hoy en el tribunal, ante una masiva concurrencia de abogados, son los recursos de amparos que presentaron las distintas defensas de los procesados, esto porque faltan tomos del grueso expediente sobre el origen de la fortuna y las cuentas secretas de Pinochet.
Es por eso que se espera que se defina de manera más rápida de lo que se creía la libertad de los encauzados.
A su vez, Rodrigo Henríquez, abogado del ex albacea Óscar Aitken, el único que según la Policía de Investigaciones no ha sido habido por parte del tribunal, se manifestó molesto con el juez Cerda, quien hoy viajó a Estados Unidos. "Entiendo que liberaron órdenes o decretos de la Policía de Investigaciones que son distintos a los que constan en el expediente. Presenté un escrito el viernes que el ministro, junto con informar en media plana los amparos, señaló simplemente no a lugar a la solicitud. No entiendo que es lo que está haciendo".
El defensor aclaró que "tan pronto haya una resolución judicial que diga que se ordena su detención, bienvenido".