
Sábado 6 de octubre de 2007
Batasuna, el brazo político ilegalizado de la organización terrorista ETA, cree que la detención de 23 de sus miembros es "una declaración de guerra en toda regla" del Gobierno español "al movimiento independentista vasco".
Así lo expresó hoy el portavoz de Batasuna, Pernando Barrena, quien afirmó: "Seguiremos luchando por la independencia y el socialismo, y por encima de toda represión, no daremos un paso atrás en la defensa de los derechos de este pueblo".
La reacción de Batasuna es una respuesta a la detención, en la noche del pasado jueves y en la madrugada del viernes, de 23 miembros de la dirección de Batasuna en Guipúzcoa (País Vasco, norte) por orden del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón.
Este magistrado, el mismo que ordenó la detención de Augusto Pinochet en Londres, investiga la subordinación de Batasuna a ETA y la financiación de la banda terrorista con las llamadas "Herriko Tabernas", bares en los que se reúnen los independentistas vascos.
Entre los detenidos, figuran los dirigentes de Batasuna Joseba Permach, Rufi Etxebarría y Juan José Petrikorena.
Según Barrena, la operación judicial contra Batasuna fue "ordenada" por el ejecutivo de Madrid con el fin de "cerrar las puertas a la independencia de este pueblo" y "perpetuar el conflicto político".
Pernando Barrena consideró que "la única oferta" que hace el Gobierno central al pueblo vasco es "tan directa como cruda: Constitución Española y represión", y para ello "se vale de una estrategia de guerra".
En Madrid, los 23 miembros de la dirección de Batasuna detenidos permanecen en las dependencias de la Comisaría General de Información en Madrid, a la espera de pasar el domingo a disposición del juez Garzón, indicaron fuentes policiales.