
Sábado 6 de octubre de 2007
En medio de fuertes medidas de seguridad y ante la expectativa periodística, los cinco hijos del dictador Augusto Pinochet Ugarte salieron en libertad, luego que esta mañana la Quinta Sala de la Corte de Apelaciones ratificara la decisión del juez Carlos Cerda de entregarles la libertad provisional, al igual que los otros implicados en la malversación de fondos públicos, en el marco de la investigación por el Caso Riggs.
En el Centro de Detención Femenino de San Joaquín salieron Lucía, Verónica y Jacqueline Pinochet Hiriart en medio de cámaras, micrófonos y adherentes de la familia del fallecido general.
Mientras que desde el penal Santiago 1 abandonaron el lugar Marco Antonio y Augusto Pinochet Hiriart.
Las hijas fueron buscadas por sus familiares y una vez saliendo del portón del centro penitenciario fueron llevadas a una van gris, desde donde se retiraron luego de estar dos días detenidas, a raíz de la investigación que está realizando el juez Cerda.
Mientras que en Santiago 1, también de manera caótica, abandonaron el lugar los hijos. Marco Antonio salió vestido de jeans, zapatillas, una camisa celeste y una casa de color negro, además llevando un par de bolsos y sin dar mayores declaraciones.
El que si pudo hablar un poco más fue Augusto, quien señaló sobre su procesamiento que "juzguen ustedes, señores. Esto es un raciocinio personal. Este país debe pensar y analizar lo que está pasando".
La notificación de la libertad de los 22 detenidos la realizó la secretaria subrogante del Area Criminal de la Corte de Apelaciones, Marcela González, después del pago respectivo de fianzas por parte de los abogados de los inculpados.