
Lunes 8 de octubre de 2007
La atleta estadounidense Marion Jones, devolverá las cinco medallas (tres oros y dos bronces) que conquistó en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, luego de admitir un dopaje en la justa deportiva.
"Jones quiere disculparse con sus adversarias y espera que los registros del atletismo sean modificados y que queden los triunfo de otros y no los suyos", afirmó una fuente cercana a la atleta.
Sin embargo, lo que parece ser un acto de justicia, desencadenará nuevas polémicas, porque entre las beneficiadas por las medallas que regresará Jones aparece la griega Ekaterini Thanou, otra implicada en doping.
La americana declaró el viernes ante estados judiciales de Nueva York que mintió a los agentes federales y que en verdad apeló a sustancias que mejoraron sus rendimientos para imponerse en la cita de Sydney.