Inicio » Vida y Estilo

  "Lo que está haciendo Lavín es notable"

  "Lo que está haciendo Lavín es notable"

  El ex ministro y director de TVN dice que su partido llevará candidato presidencial de todas maneras y se siente desilusionado de la ausencia de líderes políticos para plantear un nuevo esquema de desarrollo económico que le permita al país salir de este "zapato chino".

Domingo 14 de octubre de 2007

Don Edmundo, ¿usted se considera "insulzista-alvearista", "laguista-lavinista", "amiguista-leninista" o ninguna de las anteriores?

Ja, ja, ja. Ninguna de las anteriores, soy un "alvearista-freísta".

Edmundo Pérez Yoma, miembro del directorio de TVN y ex ministro de Defensa de Frei Ruiz-Tagle, es un tipo con buen humor. Detrás de su escritorio, mientras se sirve un vaso de Evian, no hace el quite a las ironías. Nombre histórico del PDC, su paso por la política lo ha marcado como un personaje pragmático, ejecutivo y de carácter, más amigo de los hechos que de la retórica. Parece encajar perfecto con esa máxima de Juan Domingo Perón, quien en medio de la lucha ideológica de la guerra fría proclamaba que "la única verdad es la realidad".

Volvamos a las alternativas. ¿A Lavín hay que tomarlo en serio cuando se proclama "bacheletista-aliancista"?

Lo que está haciendo Lavín es algo notable y hay que ver en qué va a terminar. El que crea que Lavín está actuando por instinto, desde la guata, se equivoca. Aquí hay una maniobra bastante pensada, inteligente y fría, que básicamente tiene que ver con lo que hemos estado viendo los últimos tiempos: la Concertación baja violentamente en las encuestas, pero nada de esa baja lo capitaliza la Alianza. Por consiguiente, la estrategia del desalojo impulsada por Allamand y seguida fielmente por los dos Larraín no está dando resultado. Así lo dicen las encuestas, si uno se mete a ver la parte fina.

¿Usted se ha metido a verlas?

No mucho, pero hablo con gente que sí lo hace. Y revelan que este país rehúye el conflicto, no le gusta la pelea, sino el consenso. Lavín encontró un espacio muy importante por el cual introducirse y reinventarse políticamente. Hasta hoy su resultado ha sido espectacular, le dio una patada al tablero político, introdujo un grado de confusión en la derecha impresionante. Están absolutamente desconcertados. La Alianza venía en un tren en una línea muy definida, y hoy están absolutamente descarrilados. Van a tener que recomponerse, va a empezar un proceso de discusión interna y esto, obviamente, favorece a la Concertación, nos da un alivio.

¿Sería ministro de un Gobierno en que también participe Lavín?

Francamente, no creo en ese tipo de gobiernos donde entra gente de todos los sectores políticos. Eso sólo pasa cuando estás frente a una crisis y convocas a un gobierno de salvación nacional, y nosotros estamos muy lejos de una situación de crisis.

Entonces, ¿Lavín está sólo posicionándose mediáticamente?

No, él está en una estrategia de colaboración; de decir, "oigan, señores, la estrategia de enfrentar día a día a la Presidenta y estar en oposición dura no nos sirve". De ahí a un gabinete en el cual entre Lavín, eso no lo veo.

Esto deja a la derecha con dos nombres encima de la mesa, lo que también ayuda a Piñera, que corriendo solo es presa fácil.

Hasta ahora ha sido pura ganancia para Lavín. ¿Cuál será el resultado final? Habrá que verlo porque en política nunca se sabe, pero no hay que mirarlo livianamente.

Longueira percibió rápidamente la ventaja y se subió al tren.

Longueira es un jefe político importante. Es interesante lo que ha pasado porque es un desmarque brutal de ambos de su propia directiva; lo encuentro una jugada política muy interesante.

La economía en un zapato chino

¿Cómo hay que calibrar el congreso ideológico de la DC?

Es un esfuerzo gigantesco, en un momento que el partido lo necesitaba mucho. Nosotros hemos estado sumergidos en la tarea de gobernar hace ya casi 18 años. La buena gente que teníamos se ha ido a cumplir funciones de Gobierno y no ha habido espacio de reflexión para decir "bueno, qué está pasando en el país, para dónde vamos y qué tiene que decir la DC en el inicio del siglo XXI". Este es un esfuerzo contra todo pronóstico, porque en este momento los partidos están en decadencia y las ideologías también.

Suenan añejas.

Suenan añejas. Hemos reunido cerca de dos mil personas y hace muchos años que no veía al partido hacerlo. En la elaboración de los documentos han participado miles de personas, que se han reunido a lo largo de todo el país y han hablado de todos los temas.

¿La posición de Adolfo Zaldívar de cuestionar la política de alianzas del partido es viable o sólo le sirve para marcar diferencias?

El congreso tiene que mantenerse en lo ideológico, no puede meterse en temas de tácticas. Estar en una coalición determinada es un problema táctico, no estratégico. Por lo demás, creo que la vocación del partido está claramente en la centro-izquierda y ahí va a permanecer mucho tiempo, mientras no cambien las circunstancias políticas del país. Lo que sí expresa esa posición es una cierta incomodidad de ciertos grupos con lo que se estima como un rol secundario de la DC dentro de la coalición.

¿Y usted cree que la DC tiene un rol secundario en este Gobierno comandado por la izquierda de la Concertación?

No lo creo, pero sí es una sensación que existe. Ya hay dos períodos de presidentes que no pertenecen a la DC y eso hace pensar a alguna de nuestra gente que estamos en una condición secundaria. Y también hay imprudencias de militantes de otros partidos con respecto al tratamiento que se le da a la DC, pero que a mi juicio no ponen para nada en peligro la Concertación.

¿A qué imprudencias se refiere?

Por ejemplo, a lo que pasó con el nombramiento del fiscal nacional.

¿Fue imprudencia de Bachelet no nominar al candidato que promovió la DC?

No aplicaría la palabra imprudencia a la Presidenta, pero creo que es una mala decisión.

¿Le faltó sensibilidad política a ella?

Yo creo. Es lo que llamo el saber tratar bien a los miembros de la coalición. Había un candidato y no estoy hablando nada del señor Chahuán, que entiendo es una gran persona , pero había otro que tenía prácticamente todos los votos de la Corte Suprema, y a su vez estaba apoyado por gente del PDC. Era absolutamente lógico que la Presidenta dijera "si este es el favorito de la Corte Suprema, el que concitó la mayor parte de los votos, lo razonable es nombrarlo". Pero dejar que el ministro de Justicia operara por su propia cuenta e hiciera una alianza con el senador Espina, para nombrar otra persona, me parece una imprudencia.

¿Ve una Concertación V, liderada por un PS-PPD?

Lo veo muy difícil. El partido esta vez quiere tener un candidato que sea DC. Y no sólo quiere, sino que tiene las posibilidades. Lo razonable, lo políticamente inteligente, sería que el próximo candidato de la Concertación fuera un DC.

¿Cuál es el momento oportuno para nominar a Soledad Alvear?

No me precipitaría a decir sólo Soledad Alvear. Ella tiene más posibilidades hoy, pero también tenemos a Eduardo Frei.

¿Candidato DC único o dos candidatos de la Concertación en la primera vuelta?

Tengo la sensación de que esta vez va a haber un candidato DC, hay una sensación interna muy fuerte en ese sentido. Ojalá sea candidato único.

¿No lo complica que haya dos candidatos en una primera vuelta?

No necesariamente. Preferiría que no, pero si no se puede llegar a un buen acuerdo político, lo mejor es que decida la gente.

¿Qué le pasa a usted con una primera vuelta Insulza-Alvear?

Lo que pasa es que José Miguel es súper amigo mío, desde niño. Era muy amigo de mi hermano Fernando. Iba a la casa de él, es un poco menor que yo, y el cariño que le tengo es muy grande.

En la eventualidad de Lagos candidato, ¿la DC competirá contra él?

Sí. Sea quien sea el candidato, Lagos o Insulza. Creo que Ricardo es un tremendo personaje, pero tiene que pensarlo bien para decidir si es candidato o no.

¿Qué le aconsejaría usted?

En general, que el Presidente no debiera reelegirse. Pero hay casos particulares, no soy absolutista.

Otro de los ejes de este congreso ideológico es la posición respecto del modelo económico. En ese punto hay una sensibilidad crítica mayoritaria y transversal en el partido.

Eso es muy real. Nosotros hemos seguido en los últimos veintitantos años una estrategia de desarrollo que fue básicamente abrir el país hacia el exterior y hacer acuerdos de libre comercio para proveer a nuestros productores de mercados más amplios. Era básicamente una estrategia de desarrollo exportadora.

¿Se agotó esa estrategia?

Se agotó porque el mundo cambió con la entrada de India y China, que hizo que el valor relativo de nuestras exportaciones cambiara y bruscamente nos encontramos frente a un alza brutal de commodities, que hace que el precio de nuestras exportaciones aumente brutalmente y nos llenemos de dólares. Eso empuja al dólar a la baja y todas las pequeñas y medianas empresas que exportaban están hoy amenazadas en su supervivencia por el propio éxito que hemos tenido en nuestra estrategia de desarrollo exportador.

Eso encierra una paradoja tremenda.

Es una paradoja. Como tenemos tanto dólar, las pequeñas empresas empiezan a no ser competitivas y no pueden exportar. Esto es una explicación simplista, pero el país necesita una nueva estrategia de desarrollo.

¿En ese sentido se piensa corregir el modelo?

No necesitamos corregir el modelo, el mercado tiene que seguir funcionando. Pero tenemos que hacer una cosa distinta, no puede ser que la desgracia más grande que tenga Chile es que estemos llenos de dólares. No puede ser que la única respuesta que tengan los economistas sea que hay que esperar porque tarde o temprano el precio del cobre va a bajar, o sea, que vamos a volver a ser pobres. Fuimos capaces de administrar muy bien nuestra pobreza, pero estamos siendo absolutamente incapaces de administrar nuestra riqueza. Eso es lo que se expresa cuando se habla de la corrección del modelo.

Eso va a la par de fuertes presiones sociales, porque el modelo implicó retrasar expectativas que ya no quieren postergarse más.

Saben que el Estado está rico. ¿Y la única solución es volver a estar pobres? Francamente, estamos metidos en un zapato chino.

¿Ve a alguien en la política que tenga una noción para liderar ese cambio?

Hasta el momento no veo a nadie, ni de izquierda ni de derecha. Estoy muy desilusionado.

¿La insistencia del ministro de Hacienda en mantener la ortodoxia fiscal complica a una mesa DC que apoya al Gobierno contra las demandas sociales?

Los ministros de Hacienda son conservadores, les gusta el statu quo y son poco audaces para moverse, y no es malo que sea así. Este ministro de Hacienda, especialmente, es inmune a las presiones, a las necesidades de los políticos. Es un hombre muy apegado a la ortodoxia y en ese sentido es un buen ministro de Hacienda, pero no creo que sea el hombre más adecuado para los desafíos que Chile está enfrentando en este momento en que hay que tener imaginación y audacia.

Usted es empresario. ¿Se siente cómodo con la agenda laboral del ministro del Trabajo?

Todos los empresarios se sienten nerviosos cuando se empieza a hablar de reforma laboral, siempre se imaginan lo peor. Creo que los ruidos que se producen ahí deben ser lo más acotados posible. Es evidente que necesitamos una cantidad enorme de reformas laborales, hay demasiado abuso por parte de muchos empresarios. Pero no se puede conversar eternamente; si se va a hacer esto, que se haga y se haga rápido, no seguir insinuando que se va a hacer, porque eso produce mucha inquietud y desconcierto.

Por lo menos tenemos hasta marzo, cuando la Comisión Presidencial emita su informe.

Son plazos muy largos. ¡Cómo es posible que no sepamos lo que hay que hacer con respecto a los derechos laborales, si eso lo sabemos todos! Las comisiones se llaman cuando no se sabe lo que hay que hacer. LND

 

La Nación

Agustinas 1269 Casilla 81-D Santiago
Teléfono: 562+787 01 00
Fax: 562+698 10 59

Director Responsable: Álvaro Medina J.
Representante Legal: Francisco Feres Nazarala

© Empresa Periodistica La Nación S.A.
Registro 136.898 - Se prohibe toda reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio.