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  "En el colegio me sacaban la cresta, pero eso todavía no tenía nombre"

  "En el colegio me sacaban la cresta, pero eso todavía no tenía nombre"

  Desde el 25 de octubre en la sala Sidarte, la menor de las hijas de Héctor Noguera se pondrá el jumper y será maltratada física y sicológicamente por dos compañeros.

Miércoles 17 de octubre de 2007

"Mis compañeras me pegaron mil veces y aunque nunca llegué con un moretón ni una herida a mi casa, me sacaban la cresta igual a patadas, pelotazos y empujones", recuerda Emilia Noguera (23), quien reconoce que eso nunca representó un trauma, "porque no tenía nombre", explica.

Desde el año pasado el matonaje escolar sostenido en el tiempo, y casi siempre registrado en video, ya tiene un nominal. En Inglaterra fue bautizado como "bullying" o "bully", y desde la Unicef hacia abajo se generan campañas contra esta forma de violencia adolescente. "Vivimos una época en que se le ponen nombre a las cosas que siempre han existido, como el estrés y el femicidio. Hoy te dicen tienes depresión y sientes que tienes depresión, por eso no me considero una víctima de bullying", agrega.

En cualquier caso, no fueron sus recuerdos los que decidieron a la menor de las mujeres del clan Noguera a escribir la obra "Suspender" (dirigida por Sebastián Jaña y actuada por ella, Jaña y Nicolás Espinoza), sino el fenómeno que en Chile empujó al suicidio a la estudiante iquiqueña de 13 años, Pamela Pizarro.

"En un principio mi personaje era ella, pero después fuimos hacia otro lado y no es una obra que hable sobre ella", aclara. Y justifica el título del montaje: "Suspender es un término que tiene que ver con toda la obra. En su acepción escolar, por ser sinónimo de colgar y por suspender el suicidio hasta el final, pues las palabras están sólo para posponer el acto de la violencia".

El montaje presenta a una chica golpeada habitualmente por dos compañeros de curso. Sin embargo, la Compañía La Caída va más allá del dato etario y apunta al trasfondo socioeconómico de tres violentos personajes, hermanados por algún tipo de soledad.

LUCHA DE CLASES

"El pobre es puesto allí para surgir, pero lo que quiere es volver porque en el colegio se siente despreciado; el de clase media vio la guerra del Golfo por la tele, pero queda con la necesidad de generar esa guerra, y la niña cree en la teoría de que puede llegar a una santidad mediante la violencia que le ejecutan. Están en un limbo y necesitan entrar en alguna parte", explica el director.

"El golpe para ella es la única vía de ser aceptada socialmente y su necesidad de exposición está cruzada con fenómenos como el fotolog", comenta Emilia sobre la obra que, con música de su hermano Diego y un fluorescente diseño integral a cargo de Camilo Saavedra, cita por igual la sala de clases y el cyber espacio. "¿Por qué en EEUU un niño al que le sacan la cresta acribilla a sus compañeros, pero en Chile la niña a la que le pegan se mata? Porque desde chicos les enseñan que EEUU es el mejor país del mundo y acá, que somos fracasados", explican, con una salvedad: "No buscamos dejar un moraleja, sino exponer nuestro punto de vista de lo que ocurre a diario".

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