
Miércoles 17 de octubre de 2007
El Presidente estadounidense, George W. Bush, exhortó hoy a China, durante una ceremonia en el Congreso para la entrega de una medalla de oro al Dalai Lama, a iniciar conversaciones con el jefe espiritual tibetano.
El jefe de la Casa Blanca definió al Dalai Lama como "un gran líder espiritual" y "un hombre de paz y reconciliación". "El Dalai Lama es un símbolo universal de paz y tolerancia, -dijo Bush-, un pastor de la fe y un portador de la llama de su pueblo".
"El Dalai Lama conquistó el respeto y el afecto del pueblo norteamericano -agregó el jefe de la Casa Blanca-. Estados Unidos no puede mirar las dificultades de los fieles oprimidos y mirar a otra parte".
El dirigente tibetano, a quien se concedió la Medalla de Oro, la más alta distinción civil del Congreso de EEUU, es considerado por el gobierno de Pekín como un peligroso separatista.
De ahí la molestia china por la recepción que ha tenido en Estados Unidos. De hecho ayer, y pese a los reclamos previos de Pekín, Bush sostuvo una audiencia con el líder espiritual tibetano en la Casa Blanca.