
Sábado 20 de octubre de 2007
La Fundación Rockefeller invertirá 70 millones de dólares durante los próximos cinco años para ayudar a las ciudades asiáticas y a los campesinos africanos a soportar las inundaciones, sequías y otros peligros planteados por el calentamiento global.
En la institución aseguran que a pesar de lo que se está haciendo para limitar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), el mundo enfrenta décadas de crecientes temperaturas y aumento de los niveles del mar como resultado de la acumulación en la atmósfera, durante un siglo, de gases como el dióxido de carbono (CO2).
Los principales amenazados son las comunidades más pobres, carentes de dinero o de tecnología para lidiar con una cosecha arruinada o con un litoral erosionado.
Y si bien los grupos ambientalistas y filantrópicos se han enfocado en restringir las emisiones de GEI, Judith Rodin, presidenta de la Fundación Rockefeller, planteó que ayudar a las poblaciones vulnerables a adaptarse a los cambios climáticos debe ser una alta prioridad: "Mitigar las emisiones es extraordinariamente importante, pero esto se trata de cambiar el comportamiento relativo al futuro cambio climático. Mientras tanto, los datos y los reportes de noticias muestran casi a diario que el cambio climático ya está ocurriendo".
Según Rodin, el proyecto de la Fundación Rockefeller -Iniciativa de Resistencia al Cambio Climático- se enfocará casi totalmente en limitar los riesgos para las poblaciones humanas.
Maria Blair, vicepresidenta asociada de la fundación, sostiene que una meta fundamental sería ayudar a las ciudades asiáticas como Mumbai y Bangkok, que son propensas a las inundaciones.
El programa ayudará a esas ciudades a evaluar las amenazas y las herramientas estratégicas para reducir los riesgos, incluyendo los planes de utilización del terreno, códigos de construcción y seguro contra catástrofes, dice.
La fundación plantea además que ayudará a los campesinos africanos que enfrentan riesgos severos derivados de la sequía, junto con otra multitud de problemas, a encontrar vías de mejorar los rendimientos.
BANCO MUNDIAL
Rodin dice que la fundación podría desarrollar estrategias de adaptación que puedan ser utilizadas tanto por los gobiernos como por las instituciones internacionales, incluyendo al Banco Mundial. Este organismo ha estado trabajando en hacer sus proyectos de desarrollo del tercer mundo "a prueba del clima", de manera que puedan resistir los efectos del calentamiento global. Ese esfuerzo, que involucra proyectos como nuevas autopistas y programas agrícolas, podría costar decenas de miles de millones de dólares.
Funcionarios del banco acogieron con agrado la descripción del plan Rockefeller. "Los pobres de los países en desarrollo serán los más severamente golpeados por el cambio climático", dice Katherine Sierra, vicepresidenta del banco para el desarrollo sostenible.
"Para ellos, cualquier contribución que ayude a adaptar sus economías y sociedades debe ser alentada sin importar de qué sector provenga. Por lo tanto, acogemos con particular agrado la iniciativa de la Fundación Rockefeller", subraya.