
Sábado 20 de octubre de 2007
Lo que en la tarde del jueves terminó con un fuerte apretón de manos entre el ministro del Trabajo, Osvaldo Andrade, y los presidentes de la CUT, Arturo Martínez, y de la CPC, Alfredo Ovalle, donde se acordó definir una agenda amplia y sin exclusiones entre ambas entidades, fue cambiando de matiz entrada la noche.
Esto, porque a sólo horas de la mini cumbre laboral que se desarrolló en el despacho ministerial, el presidente de la Asociación de Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas (Asimet), Arturo Lyon, efectuó un duro cuestionamiento al anfitrión del encuentro tripartito.
El lugar escogido por el dirigente -que además es miembro del comité ejecutivo de la Sofofa-, para lanzar sus dardos fue la Cena Anual del gremio, donde planteó que "las propuestas laborales anunciadas por el ministro del Trabajo lejos de favorecer el buen desarrollo de las negociaciones colectivas las van a radicalizar y terminarán teniendo un impacto negativo en el empleo, sobre todo en el de medianas y pequeñas". Es más, consideró que "se van a judicializar las relaciones laborales en beneficio de los profesionales en la materia".
Acto seguido, Lyon apeló a los rancios debates ideológicos para seguir con su andanada: "Solicitamos que algunos funcionarios de Gobierno y parlamentarios no desempolven libros de la década del 60; el mundo ha evolucionado y el socialismo también. Compartimos la preocupación del ministro del Trabajo de lograr mejores remuneraciones, pero es un error generar y promover relaciones trabajadores-empresarios desde una perspectiva confrontacional con medidas que propenden más a la exaltación de los problemas que a la búsqueda de soluciones". Además, atribuyó a dirigentes de la izquierda el actual "clima" que se ha gestado en torno al sector empresarial.
Defensa
Las respuestas a los dichos del presidente de Asimet llegaron temprano el viernes, y no precisamente desde la trinchera que Arturo Lyon esperaba. "No comparto esas críticas. He hablado bastante con el ministro, creo que es un hombre muy bien intencionado que puede tener visiones distintas a la que desearía el empresariado, pero él está cumpliendo su rol", afirmó el presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), Alfredo Ovalle.
No obstante, dejó claro que la opinión del gremio industrial es válida en la medida que representa su visión de la realidad. "Los gremios, por su parte, también tienen derecho a pronunciarse y a señalar cuáles son las situaciones que estiman inconvenientes para que exista un mejor desenvolvimiento económico", planteó.
Por su parte, el subsecretario del Trabajo, Zarko Luksic, calificó como injustos y extemporáneos los cuestionamientos al titular de la cartera.
"(Las críticas) no se condicen con lo que ha ocurrido durante estos últimos días, o sea, son extemporáneas Diría que es un poquito peligroso que para conseguir algún titular o alguna presencia mediática se critique al ministerio del Trabajo y en particular al ministro... Encuentro que no hay mucho argumento o fundamentos para una cuestión así, sólo el interés de salir en la prensa", afirmó.
En esta línea, Luksic sostuvo que las acusaciones pierden sustento cuando se observan encuentros tripartitos como el sostenido el jueves: "Eso (las críticas) se desdice brutalmente con la reunión No se justifica, porque lo que hemos conversado con la gente de la Sofofa, con la misma CPC, es otro el ambiente. Ahora, claramente cualquier tipo de cambio en las normas laborales genera preocupación y tensión en los empleadores y eso se ha notado", dijo.