
Martes 23 de octubre de 2007
Uno de los planteamientos de mayor repercusión que generó el Congreso Ideológico de la Democracia Cristiana (DC) fue el cambio de la estrategia de desarrollo del país, a lo que se agregó un fuerte cuestionamiento al sistema de libre mercado.
Ayer, la comisión económica y social de esta colectividad, que preside el economista Ricardo Ffrench-Davis, se reunió para analizar los acuerdos de la convención y determinar los alcances de las proposiciones.
"Chile debe mover en paralelo una agenda social y una agenda de desarrollo productivo. Creer que podemos resolverlo todo repartiendo un cheque o sólo con crecimiento porque después viene lo otro, no funciona. La clave es articular ambas agendas", sostuvo el académico.
Para Ffrench-Davis, uno de los puntos clave de este planteamiento es la reforma institucional del Banco Central, para ampliar sus responsabilidades más allá del mero control inflacionario.
Al respecto, dijo que dentro de la DC existió un acuerdo unánime sobre la necesidad de complementar los objetivos del instituto emisor, incorporando el tema del crecimiento y el empleo, "como ocurre en bancos centrales del mundo avanzado y de países en desarrollo exitosos".
Según el economista, "Chile tuvo problemas con la crisis asiática, con cinco años en recesión. Dos tercios de estas insuficiencias le corresponden al Banco Central y un tercio a Hacienda. La política del instituto emisor no puede preocuparse sólo de la inflación, y decir que si se resuelve ese tema está todo solucionado".
Agregó que la experiencia internacional mostró que el control de los precios no va necesariamente acompañado de dinamismo económico. "Argentina es un caso, ya que tuvo seis años de inflación negativa, pero era un caos económico"- por lo que pidió "apertura y pragmatismo" para agregar el crecimiento y el empleo como objetivos constitucionales de la entidad monetaria. Para el economista estos cambios van más allá de las personas, pues se refieren "a la institución y los instrumentos con los cuales operan. Lo que queremos vigorosamente es tener desarrollo productivo y tener un mejor mercado de capitales de largo plazo".
A juicio de Ffrench-Davis, una materia directamente relacionada con el desarrollo productivo y la equidad social es el precio del dólar. "El tipo de cambio libre no funciona para los objetivos del desarrollo productivo con exportaciones con valor agregado. El nivel actual del dólar está mal. Necesitamos políticas económicas que se preocupen de articular bien las tasas de interés, el tipo de cambio, la cuenta de capitales y todo eso armonizado con la política fiscal. La política monetaria y fiscal no puede ser independiente, deben ser coordinada, con debate periódico", recalcó.