
Sábado 27 de octubre de 2007
El seleccionado Gary Medel pidió perdón a sus "compañeros de Universidad Católica, cuerpo técnico, hincha y todos los integrantes de la institución", tras protagonizar un nuevo escándalo en su corta y explosiva carrera futbolística. Esta vez, al ser detenido de madrugada por manejar en estado de ebriedad y sin licencia de conducir en el barrio Bellavista.
El mundialista Sub 20 apareció en la tarde en San Carlos de Apoquindo para leer una escueta declaración, en la que lamenta "el daño que he producido" e indica que "no ha sido mi intención dañar a nadie".
Junto con decir que "reconozco mi error", pero sin aclarar las circunstancias del nuevo incidente que protagonizó, hizo un llamado a la prensa: "agradecería a los medios de comunicación respetar mi privacidad y que comprendan que ésta será la única vez que me referiré a este tema".
El incidente ocurrió a las 04:30 horas, cuando el mundialista Sub 20 quien se recupera de un esguince en su rodilla izquierda- perdió el control de Peugeot 206 color rojo, y terminó sobre la acera. Esto motivó la inmediata presencia de personal de Carabineros que se encontraba en el sector.
El apodado "Pitbull" estuvo detenido por algunas horas en la Novena Comisaría de Independencia y se le practicó la alcoholemia de rigor en el Hospital San José.
Luego de los trámites de rigor, el futbolista fue dejado en libertad a las 06:30 horas luego de confirmar domicilio y que un familiar retirará el auto del jugador.
Medel quedó en calidad de imputado. "Carabineros ya informó a la Fiscalía la situación. Él (Medel) conducía a exceso de velocidad al momento de ser controlado, por lo que perdió el control del vehículo y se subió a la vereda", declaró Roberto Navarro, vocero de la Fiscalía, quien agregó que se espera "la decisión del fiscal para citarlo, y también los resultados de la alcoholemia, los que tardan aproximadamente un mes", agregó.
Consultado por la pena que podría tener el centrocampista, Navarro sólo se limitó a decir que eso depende "de cuánto alcohol llevaba en la sangre".
OTRA MÁS
El joven volante, una de las figuras del equipo cruzado durante este año, sumó de esta manera un nuevo hecho negativo que se agrega a un incidente que ocurrió en una discoteca de la capital antes de viajar al Mundial Sub 20 de Canadá y al escupitajo que le lanzó a Patricio Almendra, de Deportes Concepción, que le ocasionó seis fechas de suspensión en el Torneo de Clausura.
De todos modos, la Universidad Católica se comprometió a respaldarlo: "Son jugadores jóvenes que han vivido procesos de sus vidas bastante complicados, que se han visto enfrentados a una realidad muy brusca y violenta, y nosotros sin duda, más que nunca, estamos dispuestos a apoyarlo", dijo Felipe Achondo, presidente ejecutivo de la rama de fútbol del club universitario.