
Una de las jugadoras más brillantes en la historia del circuito de tenis femenino dijo adiós a la actividad el jueves de manera polémica, luego de ser acusada de consumir cocaína, hecho que la suiza niega rotundamente. De todas maneras quedará su marca de ser la mujer más joven en lograr el puesto de número uno del mundo, con tan solo 16 años y seis meses, y de ser una de las sonrisas más bellas de la WTA.