
Domingo 4 de noviembre de 2007
Las autoridades paquistaníes, luego de decretar ayer el estado de emergencia indefinido en el país, arrestaron "entre 400 y 500" personas, ente ellas numerosos dirigentes opositores, y afirmaron que no tomaron decisión alguna sobre la fecha de las elecciones.
El primer ministro, Shaukat Aziz, afirmó hoy en conferencia de prensa que "hubo entre 400 y 500 arrestos preventivos en el país", tras la imposición el sábado del estado de emergencia, por decisión del Presidente Pervez Musharraf.
Aziz agregó que las autoridades paquistaníes no tomaron todavía decisión alguna sobre el mantenimiento de la fecha de las elecciones o sobre su eventual postergación.
El premier recordó que el parlamento tiene el poder de postergar un año las elecciones legislativas, que están previstas para enero próximo.
Aziz agregó que es difícil decir hasta cuándo será necesario mantener en vigencia el estado de emergencia.
Ayer el Presidente y general paquistaní, Pervez Musharraf, de 74 años, suspendió la Constitución y descabezó la Corte Suprema, en un autogolpe de estado.
Pocas horas después del discurso de Musharraf, en el que justificó la imposición de medidas especiales alegando contrarrestar así el terrorismo y la injerencia de la magistratura que "paraliza" al gobierno, fuerzas paramilitares rodearon en Islamabad los centros de poder, los edificios de los órganos de información y los grandes hoteles.
"El segundo golpe del general Musharraf" y "Hay ley marcial", son algunos de los titulares de los periódicos de hoy en Pakistán, la mayoría de los cuales ataca al Presidente, en el poder desde hace ocho años tras un golpe de Estado militar.
La medida del Mandatario fue criticada aún tras la advertencia que hizo ayer, cuando prometió tres años de cárcel para quien "difame, ridiculice o ponga en dificultades al Jefe de Estado".
La policía arrestó anoche en la ciudad de Multan a uno de los principales líderes del partido del ex primer ministro Nawaz Sharif, Javed Hashmi, presidente interino de la Liga Musulmana Paquistaní.
Las fuerzas policiales pusieron además bajo arresto domiciliario en Lahore al líder de la oposición y ex capitán de Cricket, Imran Khan, y luego se dijo que huyó de la casa en que estaba detenido. "Musharraf busca estar en el poder a toda costa", dijo Khan.
La ex primer ministra, Benazir Bhutto, que acaba de retornar tras ocho años de auto exilio, denunció desde Karachi "la mini ley marcial" impuesta por Musharraf. "No se trata de un estado de emergencia, sino de una ley marcial y el pueblo paquistaní debe rebelarse contra esta medida", subrayó Bhutto.
Musharraf declaró ayer que el estado de emergencia era indispensable para poder actuar. "No actuar sería en este momento un suicidio y no puedo permitir a este país que cometa un suicidio".
Musharraf agregó que el extremismo estaba descontrolado y que el país es víctima de atentados, con una ola de ataques suicidas causó desde julio pasado unos 420 muertos.
Analistas políticos locales sostuvieron que el autogolpe fue para evitar que la Corte Suprema se expidiera en contra de la legalidad de la reelección de Musharraf, que obtuvo un segundo mandato el 6 de octubre.
El tribunal tenía previsto fallar el 12 de noviembre, y según los rumores, lo haría en contra del Mandatario.