
Lunes 5 de noviembre de 2007
El canciller Alejandro Foxley consideró que la devolución de más 3.000 libros a Lima "es llevar adelante una política de proyectarse hacia el resto del mundo como un país promotor de la paz, que cree en la integración en América Latina y en un destino común con los países vecinos".
Hoy la directora de Bibliotecas, Archivos y Museos, Nivia Palma, concretó la entrega en Lima ante su par peruano, Hugo Neira, de 3.788 libros pertenecientes a Perú, que se encontraban en bibliotecas chilenas tras la Guerra del Pacífico de 1879.
Diez historiadores chilenos rastrearon todos los archivos históricos y procedieron a verificar la existencia de un timbre original de la Biblioteca Nacional de Lima en cada uno de los volúmenes que se ha devuelto.
"La devolución de bienes culturales es parte de la manera en que conviven los pueblos en un mundo que se integra cada vez más", rescató Foxley. El ministro hizo hincapié en que el gobierno chileno "cree en la construcción de un mundo en que los países se entienden". "Nosotros creemos en el futuro y en que los países de esta parte de América Latina tienen la responsabilidad y la obligación de superar problemas históricos y de proyectarnos hacia el mundo para el bienestar de nuestros pueblos", completó.
Consultado por el resto de los libros - entre 10.000 y 50.000, según fuentes divergentes- el canciller subrayó que "se hizo una investigación historiográfica exhaustiva durante dos años y esto es lo que se encontró".