"LAS REFORMAS fiscales de los ochenta y noventa han dado sus primeros resultados, pero necesitan ser profundizadas". Con esta defensa del proceso de las economías de la región que se produjo a fines del siglo pasado, se inicia el informe "Perspectivas económicas de América Latina 2008", elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que reúne a las 30 economías más avanzadas del planeta.
Sin embargo, según el estudio, el crecimiento del subcontinente "ha sido demasiado bajo y el desempeño en términos generales no ha alcanzado todo su potencial" . Agrega que "los dos motores" regionales, México y Brasil, han perdido terreno frente a sus principales competidores asiáticos, China e India. Además, la OCDE reitera que la desigualdad "sigue siendo muy elevada en América Latina, y la pobreza es un problema generalizado, que afecta a cerca del 40% de la población, unos 200 millones de personas".
Pese a estas dificultades, Ángel Gurría, secretario general de la entidad, sostuvo durante la presentación del informe que en la región "existe un mosaico de políticas de desarrollo. Hay países como Chile, con políticas que han sido reconocidas, y al mismo tiempo hay situaciones de mucho atraso que hay que superar".
Uno de los principales temas que aborda el trabajo se refiere a la política fiscal. Al respecto, la OCDE acuña en este estudio el concepto de "legitimidad fiscal", es decir, "la confianza que las personas depositan en la labor del Gobierno en la recaudación y el gasto de los ingresos tributarios". De acuerdo al organismo, la legitimidad fiscal es fundamental para fortalecer la gobernabilidad y la consolidación democrática. Al respecto, Gurría dijo que uno de los países que más destaca es Chile, donde el 37% de la población cree que sus impuestos se gastan adecuadamente. Pero en este ítem el mejor es Venezuela, ya que el 38% de los ciudadanos piensa que sus gravámenes son bien empleados por el Gobierno. El informe agrega que uno de los principales retos pendientes en materia de política fiscal es lograr sistemas de recaudación más justos y más equilibrados, "mediante la eliminación de las exenciones especiales sobre los impuestos directos e indirectos". Además, recalca la necesidad es mejorar el gasto público. "La deficiente calidad del gasto fiscal, a menudo combinada con un gasto insuficiente, explica en buena medida la razón por la que el acceso de los latinoamericanos a los servicios básicos sigue siendo inadecuado, especialmente para lo segmentos más pobres. La brecha en el acceso a servicios básicos entre el quintil más rico y el más pobre de la población por distribución de ingreso es grande", precisa.
Asimismo, la institución asevera que el ingreso tributario en el subcontinente -a excepción de Brasil- "sigue siendo bajo desde una perspectiva internacional y en relación con el nivel actual de desarrollo de la región"
En otro plano, pese a que la OCDE reconoce que la deficiente cobertura del mecanismo de capitalización individual de pensiones, la entidad alienta el paso desde sistemas públicos de reparto a un régimen privado. Los datos del organismo indican que antes de las reformas previsionales, el nivel de cobertura alcanzaba un 63%, mientras que el año pasado alcanzaba un 26% de la fuerza laboral.
Nuevamente, la OCDE puso como ejemplo a Chile y la creación del sistema de AFP a inicios de los ochenta. "Sus logros en el sector de pensiones lo han convertido en un modelo para los encargados de la toma de decisiones políticas en muchos otros países de América Latina, e incluso han servido de fuente de inspiración para algunos países fuera de la región, incluyendo algunos miembros de la OCDE", puntualiza el trabajo.
Otro punto fundamental para la entidad con sede en París es la importancia del comercio y su liberalización. Sobre esta materia, dijo que los países de la región se han afianzado como una de las zonas más atractivas del mundo en desarrollo para las inversiones. "En 2006, la región recibió inversiones extranjeras directas por un valor récord de 72 mil 500 millones de dólares y las tasas de crecimiento de algunas economías latinoamericanas se acercan a los elevados ritmos observados en la región asiática", precisó el organismo. LN