
Jueves 8 de noviembre de 2007
¿Sabe que significa OCDE? Es la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y sus miembros son los 30 Estados más ricos del planeta. Y Chile, este pequeño país al fin del mundo está a punto de ingresar como miembro de pleno derecho, con voz y voto. ¿En qué nos beneficia ingresar a este selecto club? "Chile es ahora observador, pero será un jugador en las políticas mundiales y se beneficiará al compartir con sus pares y ayudará al mundo", explica Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, que se encuentra en Santiago para asistir en la XVII Cumbre Iberoamericana. "Por sus éxitos en muchas materias, Chile es más importante que Suiza para muchos países que pueden aprovechar su experiencia y sus propuestas". Se calcula que en dos años o menos, Chile formará parte con pleno derecho de la "familia OCDE" que tiene como objetivo coordinar sus políticas económicas y sociales.
Ser parte de esta familia es una forma de tener un certificado de buena conducta, de ser un alumno aplicado y que ha superado uno y mil exámenes. En América Latina sólo México lo ha conseguido. Toda una proeza en una región donde la economía y lo social no son precisamente un éxito, tal como expuso José Miguel Insulza, secretario general de la OEA, sentado junto a Gurría en la sede de la Cepal. "Hemos vivido un espejismo, donde hablar de lo público era feo, donde los problemas de la salud o la educación se solucionaban con las reglas del mercado. Pero eso no funcionó. No hemos crecido y eso no es izquierdismo, es que nos fue mal".
Insulza dio cifras escandalosas para hablar de ese fracaso. Que teniendo el 8% de la población mundial tenemos el record del 75% de los secuestros y multiplicamos por 4 los homicidios y otras formas de violencia. Que en 2005 los latinoamericanos eran tan pobres como en 1980, hay más desigualdad que antes, aumentó la inseguridad en el empleo, "la inversión de un millón de dólares en minería sólo genera un puesto de trabajo", en la salud "antes los hospitales públicos estaban mal gestionados y había corrupción, pero la gente tenía donde ir cuando enfermaban". Las encuestas actuales indican que los padres creen que sus hijos vivirán peor que ellos, "antes era al contrario, siempre se pensaba que los hijos vivirían mejor", agregó.
"Todo esto ha provocado el enojo de la gente y los gobiernos no son capaces de responder, entre otras cosas, porque el Estado fue desmantelado brutalmente", remató Insulza y dio una sola receta: "Es imprescindible revalorizar el Estado". El Estado, lo público, vuelve a los discursos con una fuerza que no se escuchaba desde hace décadas. Lo corroboró José Luis Machinea, secretario ejecutivo de la Cepal. "La región necesita más Estado, aumentar la presión fiscal y volver a valorizar las políticas públicas". Enrique Iglesias, secretario general iberoamericano habló de la bajísima productividad de América latina, de las consecuencias nefastas del "banquicidio de la banca pública en toda la región y de un sistema de pensiones que no contempla la solidaridad.
Angel Gurría insistió en que es necesario tener un gasto público "mayor, mejor y más justo" y que de no hacerlo el peligro es la erosión o la deslegitimación del sistema democrático. Así es en la mayoría de los países que integran la OCDE. Más impuestos y más gasto social, lo que se traduce en excelentes servicios de salud pública donde nadie se queda sin cobertura, poderosas y prestigiosa educación estatal y un sistema de pensiones, que añadidas a la salud gratuita, hace que la vejez sea un justo descanso a una vida de trabajo. Nadie diría que no a eso. Y si pertenecer a la OCDE trae consigo más igualdad y justicia social, bueno será ingresar al club. LN