
Miércoles 14 de noviembre de 2007
La discusión acerca de si los downloads de música digital afectan a la industria discográfica también se extiende a los archivos de video. En el caso particular de YouTube, la polémica es pesada porque muchos canales de televisión están exigiendo a Google -que compró YouTube en 2006- que retire los contenidos que tienen copyright.
Viacom (dueña de MTV y Paramount, entre otros) fue un poco más lejos y demandó a YouTube, pidiendo un resarcimiento por daños de mil millones de dólares. Mientras los jueces deliberan, apareció hace unos días un paper -"Lost" on the web: Does web distribution stimulate or depress television viewing?- que discute esta cuestión. El autor, Joel Waldfogel, un profesor de Wharton, sostiene que los videos de YouTube y las series de televisión son bienes complementarios, en lugar de sustitutos. Su tesis es que, lejos de dañar a la industria televisiva, los millones de personas que ven clips de videos en YouTube, después miran más televisión. El punto central es que en YouTube se pueden reproducir no más de 10 minutos o 100 MB de archivos de video. "El video obtenido por YouTube difiere de la música o las películas (bajadas de las redes P2P) en que YouTube suministra fragmentos, mientras que las redes P2P típicamente proveen a un usuario no autorizado una copia completa del archivo", dice Waldfogel.