
Miércoles 14 de noviembre de 2007
El 19 de noviembre debe ser despachada la ley que fija el reajuste a los sueldos del estamento público y precisamente para ese día, la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF) y las asociaciones gremiales involucradas en esta negociación tienen planificado un paro a nivel nacional.
Este anuncio tiene como objeto presionar al Gobierno para que acelere la propuesta de reajuste a la mesa negociadora, pues hasta ahora las conversaciones -que se iniciaron el pasado 29 de octubre- no han fructificado.
En esa línea, el presidente de la ANEF, Raúl de la Puente aseguró que las posturas se ven muy lejanas. "Hace tres semanas presentamos un pliego de peticiones y no se han entregado respuestas sobre los reajustes, bonos de vacaciones, aguinaldo y Fiestas Patrias ni por término de negociación", dijo.
Movilización
La principal preocupación de los empleados fiscales radica en que el proyecto debe despacharse el próximo lunes al Congreso y las negociaciones se retomarán recién a fines de esta semana. Por esto, ayer la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la ANEF y las demás organizaciones sindicales que pactan con el Gobierno hicieron un llamado a movilización para el jueves 15 de noviembre en la Plaza de la Constitución, en un primer paso antes de la paralización nacional que esperan concretar el mismo día en que se envíe el proyecto al Congreso y que incluye a la Confenats y el Colegio de Profesores, entre otros gremios.
"Al ministro de Hacienda, Andrés Velasco, se le preguntó cuál era la razón por la que no entregaba una propuesta y no lo ha hecho para ganar tiempo para enviar el proyecto. Este paro es en virtud de que el Gobierno entregue una cifra. Vamos a tener diferencias porque Velasco espera que la negociación de acuerdo al IPC futuro y los empleados fiscales ya hemos perdido un 6,5% en lo que va de este año por la inflación y probablemente eso se acerque a un 7%. Eso significa pérdida de poder adquisitivo", planteó.
Reacciones
En este escenario, el ministro del Trabajo, Osvaldo Andrade, dijo que el llamado a marchar es algo "un tanto inusitado" porque aún están en negociación. "Si los trabajadores entienden que incorporando esta presión las conversaciones van a ser más rápidas o más lentas, creo que es un error, pero bueno, cada uno sabe cómo hacer estas cosas".
En este escenario, el economista de la Universidad de Chile, Joseph Ramos, dijo ayer que en vez de acceder a la petición de 12% de alza que piden los trabajadores públicos se debe priorizar la inversión "en más cosas".
"Si todo el aumento del Presupuesto fuera aumentar los sueldos de los funcionarios públicos, ellos estarían más felices, pero el resto de los chilenos no recibirían nada. Ese es el tema más de fondo. Hay un tema de justicia también en relación a si están rezagados con los demás. El funcionario público goza de una inamovilidad que no goza el personero en el sector privado y por consiguiente debería ganar menos o igual que el sector privado", concluyó Ramos.