
Miércoles 14 de noviembre de 2007
Reiterando una campaña mediática internacional en su contra, el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, comentó anoche que el respaldo que países como Chile o El Salvador han expresado a España, por el incidente verbal en Santiago, "puede alterar" las relaciones de estos países con Venezuela de lo que "el culpable sería el rey" Juan Carlos I de Borbón.
"Debería pedir que nadie se meta en esto", enfatizó el líder caraqueño que fue llamado a callarse por el monarca cuando insistía en sus imputaciones contra el ex mandatario español José María Aznar al cierre de la Cumbre Iberoamericana.
Entrevistado por el canal Promar en la ciudad de Barquisimeto, estimó que dicha solidaridad es "absurda" porque "yo no le dije nada al Rey, él fue el que me agredió en un tono violento".
Dijo que aún esperaba las "excusas" de parte del rey Juan Carlos I a Venezuela y a Iberoamérica para evitar que el incidente deteriore las relaciones entre algunos países.
"Al rey se le fueron los tapones y lo menos que debería hacer es ofrecer excusas y decirle al mundo la verdad", apuntó.
En otra declaración de la última jornada, Chávez afirmó que el monarca hispano tuvo "suerte" de que él no lo escuchara cuando lo instó a guardar silencio y afirmó que las inversiones de empresas de ese país en el suyo no son imprescindibles.
"En verdad, no oí al rey. El se levantó; se puso furioso. Es posible que de tanto oír cosas reventó, no sólo mías, sino también de Evo Morales (Bolivia), Daniel Ortega (Nicaragua) y de otros compañeros revolucionarios", relató.
A su parecer, "uno no puede quedarse callado cuando oye expresiones de quien sea y refirió que en las tierras latinoamericanas se levantó hace 500 años un grito de rebeldía contra la orden imperial que descuartizó a los indígenas, guerreros y propulsores de la independencia, colocando sus cabezas en estacas a la entrada de los pueblos".
Luego, apuntando a los privados, dijo que "no son imprescindibles, no las necesitamos, así que si el estado español comienza a generar un conflicto, aquí hay dignidad y Venezuela se respeta".