
Viernes 16 de noviembre de 2007
Lejos de poner paños fríos a la crisis instalada tras la votación de los diputados colorines contra la partida de US$145 millones para el Transantiago, la presidenta de la DC, Soledad Alvear, redobló hoy sus críticas contra el lote rebelde de su colectividad.
"A mi me avergüenza lo que pasó, yo he estado en la calle, ayer y hoy, y la verdad es que la gente nos pregunta y felizmente hacen muy bien la distinción", sostuvo la timonel falangista, quien la víspera dijo que su partido "no merece tener este tipo de parlamentarios".
En este sentido, planteó que "la Democracia Cristiana está clarísima, y así lo ha definido las autoridades máximas del partido, que son la Junta Nacional del partido, que estamos nosotros en Concertación y que naturalmente nuestra labor como partido principal de Gobierno es apoyar al Gobierno de la Presidenta Bachelet, más aún en una circunstancia que todos conocemos tan difíciles como las que estamos viviendo", explicó.
Ante esto, la líder de la falange afirmó que su colectividad "sabe muy bien lo que tiene que hacer, de manera tal que vamos a seguir trabajando con el objeto que podamos salir adelante con los recursos que se requieren para el Transantiago, porque sería horroroso que adicionalmente la tarifa subiera para quienes están haciendo uso".
Junto al diputado Jorge Burgos y al secretario nacional de la DC, Moisés Valenzuela, Alvear sostuvo hoy una reunión con el ministro secretario general de la Presidencia, José Antonio Viera-Gallo, con el "objeto de ver cuales van a ser los pasos siguientes en el Senado respecto a ley de presupuesto y muy en particular en relación al Transantiago".
"Nuestra preocupación, queremos insistir, es que el traspié que se produjo en la Cámara de Diputados nos tiene sumamente preocupados por los efectos que puede tener en las personas que hacen uso del Transantiago", explicó.
Ante las tratativas para discutir la entrega de dinero al plan de transportes, Alvear afirmó que "hemos visto algunas señales positivas de parte de personas de la Alianza (...) que nos permiten pensar que podemos tener un buen diálogo a fin de poder aprobar, de dar un paso a lo que es la dificultad que los santiaguinos viven con el Transantiago y la necesidad de recursos para ello".