
Elena Matujara Maturana tiene 78 años y un sueño: que todo esto termine. Vive con dos de sus nietas en una casa de la población Carmela Carvajal, en Tocopilla. Desde el miércoles las tres comen en casas de vecinas y esperan el agua que traen en camiones. Duermen en una carpa que instalaron frente a su casa para que no les roben el computador y la tele, lo más valioso que tienen. Esto es todo lo que sus ojos han visto.