Inicio

  Córtenle las alas

  Córtenle las alas

  Coca Gómez decía en una entrevista que no podía ser que lo único jocoso en el cine fuera la gente humilde, tratando de explicar que los cuicos también tienen sus gracias y que en la cinta podríamos ver un poco de aquella sorna. Pero la frase tal como la película no es otra cosa que un intento vacío por ser crítica.

Domingo 25 de noviembre de 2007


Lo del estreno más peloláis del año, como idea de marketing, es excelente. Nicolás López y la gente de Sobras sabe cómo inventar algo lo suficientemente ingenioso para que una buena cantidad de chiquillas amantes de la plancha para el pelo lleguen a los cines, y quizás hasta se diviertan; pero no pasa de una buena idea creada a destiempo, porque "Normal con alas", ópera prima de la guionista Coca Gómez, carece de esa inventiva que promociona su tagline.

La historia aparentemente basada en un hecho real narra el microtráfico en el Virgin Mary, un colegio cuico de Santiago, donde las alumnas se venden pitos de marihuana al interior de toallas higiénicas. Pero el problema no es tanto el relato en sí mismo, que potencialmente podría haber sido interesante, si se piensa en la posibilidad de hablar del doble estándar y revelar las astucias de las niñas bien; el problema está en la estructura que elige Coca Gómez para contar la historia.

La fórmula de crear una especie de documental televisivo, donde a través de entrevistas las protagonistas recuerdan su paso por el colegio, resulta contradictoria con la intención de ser "osada"; primero, porque sólo vemos los testimonios de las ex alumnas recordando por tanto, justificándose y eso le quita toda espontaneidad a las situaciones, y segundo, porque aquellas escenas que deberían mostrar las acciones están vaciadas de toda realidad: sus personajes son estereotipos reconocibles, y sus dramas, tan livianos que da la impresión que nos están tomando el pelo. El mejor ejemplo de esto son los testimonios del cura Amigo, interpretado por el español Luis Tosar, que ingresa al colegio para prevenir el consumo con su libro "Dios es cool", un chiste que ya es fome y que acá se ve como un despropósito.

Se supone que "Normal con alas" es una comedia que debería hacer reír, tener diálogos y escenas agudas, pero en realidad es sólo un pegoteo de tomas sueltas filmadas sin ninguna sutileza cinematográfica; Paz Bascuñán, como una opusdeísta, está tan caricaturizada que su discurso no hiere a nadie. El consumo de marihuana es una especie de humorada de niñas aburridas que casi terminan por darle la razón a todos aquellos que pregonan que las drogas son malas, los personajes y la ambientación son tan toscos que resultan inverosímiles: un colegio sin alumnos ni profesores, calles sin personas, audacias sin riesgo.

Coca Gómez decía en una entrevista que no podía ser que lo único jocoso en el cine fuera la gente humilde, tratando de explicar que los cuicos también tienen sus gracias y que en la cinta podríamos ver un poco de aquella sorna. Pero la frase tal como la película no es otra cosa que un intento vacío por ser crítica. Puede que tenga sus momentos, no resulta tan desagradable como otras comedias adolescentes, pero sus objetivos no se cumplen, porque si se observa con más filtro, la brocha gorda con la que impone su postura termina por avalar aquello de lo que se quería burlar.

Redes Sociales »

La Nación

Agustinas 1269 Casilla 81-D Santiago
Teléfono: 562+787 01 00
Fax: 562+698 10 59

Director Responsable: Álvaro Medina J.
Representante Legal: Francisco Feres Nazarala

© Empresa Periodistica La Nación S.A.
Registro 136.898 - Se prohibe toda reproducción total o parcial de esta obra, por cualquier medio.