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  Veinte mil personas llegaron a la fiesta de Santa Cecilia

  Veinte mil personas llegaron a la fiesta de Santa Cecilia

  Este año le tocó al Parque O Higgins ser el lugar elegido por la Sociedad Chilena por el Derecho de Autor (SCD) para celebrar a Santa Cecilia, patrona de los músicos. Santiaguinos de todas las edades pudieron degustar al aire libre de música digerible, bailable y algo más.

Lunes 26 de noviembre de 2007

Aproximadamente 20 mil personas pudieron asistir gratis al encuentro de más de ocho horas, que incluyó la participación de Leo Quinteros, Francisca Valenzuela, Gepe, Teleradio Donoso, Juana Fe, Mariel,  Denisse Malebrán, De Saloon y Anita Tijoux.

Pese a que un escenario multi-banda es un serio desafío técnico, la  gestión de Carlos Salazar, Catalina Ibáñez y Óscar Campos -con ayuda de la empresa Fullcase- resultó fluida. Los cambios de banda no provocaron distracciones,  y fueron animados con entrevistas en vivo desde el backstage proyectadas en una pantalla gigante, donde los artistas tenían unos instantes para expresarse antes de subir al  escenario.

La difusión oficial del evento hablaba de músicos "independientes", sin embargo varios de los participantes están de la mano de algún  sello. Ejemplo: Francisca Valenzuela con Feria Music, compañía formada a partir de la fusión de Feria del Disco y el sello La Oreja.

La industria musical pasa por un momento difícil. Los sellos, para incrementar la sustentabilidad de su negocio, han concentrado esfuerzos en productos fáciles de vender. Por eso, no sorprende que hoy todos quieran autodenominarse independientes, para diferenciarse de ese triste fenómeno. Pero el hecho de que un artista sea independiente o no y de que no sepamos independiente de qué- en realidad no es importante.

Lo que si importa es que la música nos entregue algo, que la  experiencia nos resulte valiosa, que no sea más de lo mismo o -peor  aún- "menos de lo mismo", genial término de un político-cineasta.

El equipo de Lanación.cl se hizo presente en el parque para degustar la oferta en el Parque O Higgins, ver y oír lo que hay. Aquí algunas observaciones:

Legua York: habló de Pinochet, Bush, Violeta, Víctor y el  Transantiago, bases sencillas pero el mensaje llega fuerte y claro  "quiero un país en que no haya pobreza" y nada con el regaettón.

Libra, aporta un rock... ¿equilibrado? Que no parece entusiasmar el grueso del público presente. En cambio Weichafe  trajo rock rock, que apenas se entendía lo que cantanaban.  Pero no es problema, hay público para todo y se le baila, se le  grita, especialmente si se le viste de negro. 

Alamedas es un animal curioso, urbano, llama a bailar y pensar  a la vez con frases como "¿judio que pasa con el paisano?",  "prudencia en la velocidad" y "apaguen el televisor", transmiten una  emoción agradable y naif, como de seamos todos buenos vecinos.

Leo Quinteros puede haber sido uno de los mejores de la  jornada. No hace falta que sea de noche ni que haya alcohol, su  trabajo se disfruta sin ayudas, hay coherencia en música y letras, en  ideas y emoción. Se nota la influencia alvarohenriquezistica de una  manera que para nada acusa imitación. La banda es una máquina y - cuando le entrevistan- Leo no dice mucho. Y es que no necesita decir  mucho fuera del escenario, porque lo dice todo en el  escenario. "Todos saben lo que pasa con las fiestas en las casas". 

Gepe abrió su segmento con una base muy Zoom y  acompañado de su corista embarazada. Era imposible que no pareciera  un déja-vu de Cerati de hace 10 años. Pero no, su música va mucho más  allá, tiene algo primario y chileno, que de alguna manera nos lleva a  un trance mucho mas propio, logra ser a la vez pegajoso y original,  electrónico y orgánico, una combinación inusual que requiere maestría  para salir bien, y así sale. 

Mariel: hay avance, hay un trabajo por un pop un poco más  sofisticado y exigente. Quizás falta seguridad en la voz, pero las  letras quedan dando vueltas en el pensamiento y la banda suena  totalmente pro. Quizás falta sustento de la industria para ensayar  todos los días, para estudiar 4 horas "hay que comer", dice Mariel  cuando se le pregunta por el modelo Radiohead. El público feliz,  especialmente con una versión estilizada de "que no destruyan tu  vida" de Los Prisioneros. 

Teleradio Donoso promete. Con las canciones de su lider y  vocalista Alex, aparece un twist-agogo-funky-soul pero vintage,  interesante y bien encaminado, de lo mejor del sello Azul.

Francisca Valenzuela fue recibida con un cariño  inesperadamente cálido del público, inesperadamente no porque no lo  merezca -al contrario, lleva años preparando su arte- si no porque la  estamos recién conociendo. Su acogida da cuenta de su excelencia.

Juana Fe, con su mixtura afro-cubana-latino-americana, aportó  a la vez contenido y fiesta, haciendo bailar a las aproximadamente 20  mil personas que disfrutaron de esta celebración. 

De Saloon y Sinergia también resultaron de las bandas  favoritas del público. Sonido profesional, melodías fáciles de  seguir, letras con las que cualquiera se puede identificar, un  producto ganador. Pero ¿independiente?, ¿auténtico?, ¿innovador?  ¡kuek! Parece que no. Algo similar pasa con Sonora de Llegar y  Silvestre, nadie puede hacer Te Recuerdo Amanda en  versión  ska-cumbia. Quizás son bandas que apelan más a una cultura visual que  musical o literaria, pero si las letras no se sostienen por si mismas  y la música tampoco, quedamos con suerte ante un decorado  polîticamente correcto. ¿representativo de nuestros tiempos? Sí,  puede ser. Pero ¿para qué sirve? Para la fiesta. Pero no para mucho máss. En la metáfora gastronómica sería el fast-food.

No estuvieron representadas en esta fiesta la música instrumental, electroacústica, fusión ni jazz. Pero Leo Quinteros, Mariel, Francisca  Valenzuela, Teleradio Donoso, Gepe y Juana Fe destacaron por la calidad de sus propuestas y lograron que el evento fuera mucho más que una acción de marketing. Totalmente necesario, pues los auditores ya estamos cansados del brit-pop, teen-pop y asterisco-pop importado, o sus imitaciones.

A menudo se habla del pirateo como si fuera el problema, pero la  industria está colapsando de manera similar a cuando se terminó la onda disco. Así como el público de ese entonces, estamos aburridos de  la misma cosa, la culpa de que no compremos discos no la tiene  necesariamente internet, la tiene también una oferta cada vez  más precaria, por eso es bueno que apoyemos propuestas nuevas y de calidad. En este sentido el evento tuvo de todo, desde "menos de lo  mismo", pasando por más de lo mismo y con una buena dosis de cosas  que si son innovadoras y al mismo tiempo pueden ser populares.

Chile es un país de mucha música, hay harto más allá afuera -en salas de ensayo, escuelas, colegios, casas, fiestas y pubs- hay músicos que  están haciendo arte, contando historias auténticas con sonidos  nuevos. Magdalena Mathey, Eli Morris,  Entrama, Bombyx Mori, Javier  Barría, Marcelo Vergara, Verde Violeta y Tita Parra, no estuvieron en  esta fiesta, no los oiremos este verano por la radio. Pero están por ahí, y es Chile un país tan largo, mil cosas pueden pasar, internet y la escena nocturna harán que lo que tiene que suceder  suceda, a pesar de los sellos, y las radios, y ojalá de la mano de la  SCD, cada vez más. 

La Nación

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